Viaje de Parнs a la patria

[b]Los ъltimos 30 aсos Borнs Zabуrov vive en Francia: un dнa, йl decidiу mudarse a este paнs, para realizarse plenamente como un artista. Sin embargo, vale la pena seсalar que para aquel entonces Borнs Zabуrov ya se habнa convertido en un reconocido ilustrador de libros. Varios aсos el artista belaruso estudiу en Moscъ y San Petersburgo. Nacido en Minsk y allн realizу sus primeros proyectos creativos, por los que hasta ahora no se siente avergonzado para nada. [/b]
Los ъltimos 30 aсos Borнs Zabуrov vive en Francia: un dнa, йl decidiу mudarse a este paнs, para realizarse plenamente como un artista. Sin embargo, vale la pena seсalar que para aquel entonces Borнs Zabуrov ya se habнa convertido en un reconocido ilustrador de libros. Varios aсos el artista belaruso estudiу en Moscъ y San Petersburgo. Nacido en Minsk y allн realizу sus primeros proyectos creativos, por los que hasta ahora no se siente avergonzado para nada.

Al principio, en Parнs el artista tuvo que hacer frente a muchos desafнos. Para ganar el pan de la vida, tuvo que volver a ocuparse del diseсo de libros, aunque antes de su partida habнa prometido a sн mismo nunca hacerlo. Pero estas habilidades suyas tuvieron buena aceptaciуn del pъblico, lo que le permitнo solucionar los problemas bбsicos de la vida cotidiana y a ponerse de pie. Las nuevas experiencias lo llevaron al tema principal de la creatividad: recrear el espнritu de parentesco entre las personas cercanas. Hacia este tema йl se acercaba durante toda su vida, pero sуlo allн sintiу el necesario impulso. No le dejaban quieto las fotografнas que йl habнa traнdo de casa. Eran fotos de sus familiares y amigos нntimos, las cuales le causaban una nostalgia algo dolorosa y amarga. Pero una foto siempre es un hecho. A su vez, un cuadro es una imagen. Por fin, el artista logrу hacer un puente virtual que conectу estas dos partes.
La vida en Parнs le ayudo a seguir creciendo artнsticamente. Claro que el punto de partida de su carrera artнstica se encuentra en Belarъs. Fue allн donde se convirtiу en un profesional. A su vez, en Parнs, la libertad creativa le ayudу a realizar con una fuerte inspiraciуn su tema mбs importante.
Hace tres aсos, la exposiciуn de Borнs Zabуrov celebrada en Minsk causу una gran impresiуn al pъblico. Para armar la exposiciуn el artista acudiу a varios coleccionistas privados de Francia, Gran Bretaсa, Bйlgica y Paнses Bajos, solicitбndoles prestarle sus obras. Algunos de ellos no fueron entusismados mucho por la idea del artista, pero al familiarizarse con el proyecto, no pudieron rechazarlo. De este modo el artista logrу juntar en Minsk sus obras que a esta altura pertenecen a varios museos y colecciones privadas de Francia y otros paнses, asн como las obras de su propia colecciуn. Asн que, la exposiciуn celebrada en el Museo Nacional de Bellas Artes de Belarъs se convirtiу en un importante resumen de su obra artнstica que abarcу todo el perнodo de su vida en Parнs: 37 pinturas creadas durante el ъltimo cuarto de siglo pasado.
Hoy en dнa, es bastante fбcil conocer la obra de Borнs Zabуrov, utilizando los recursos del Internet: al menos sus maravillosas pinturas. El ъnico problema es que, en el formato digital, las mismas pierden mucho en comparaciуn no sуlo con los originales, sino tambiйn con las reproducciones. Eso no es nada sorpredente: en la pantalla de un ordenador las imбgenes en los medios tonos y los matices se estбn nivelando mбs que las obras visuales del arte contemporбneo. Sin embargo, un recorrido virtual, ya sea como sea, no carece de sentido. Aquн todo el mundo puede ver que el artista, al estar en constante bъsqueda creativa, no dejaba la causa de su vida una vez escogida.
Su vocaciуn cree pintura, aunque en otros tiempos la misma ocupaba el segundo plano. Sus portadas e ilustraciones bien expresivas –hechas en Minsk en el perнodo de 1960 a 1970– no quedaron sin notarse. Aunque en aquel ambiente sin una “voz” bien articulada y una imaginaciуn desarrollada fue increнblemente difнcil distinguirse: allн mбs que en las esferas contiguas del arte, se aplicaba un censo profesional muy duro. Las primeras pinturas de Borнs Zabуrov no se destacan por sus orientaciones estilнsticas e ideolуgicos, que йl podrнa percibir de sus maestros en la Academia de Artes de Leningrado y en el famoso Instituto Sъrikov, sino por las visiones de algunos liberales jуvenes grбficos moscovitas, que le seducнan con sus ideas creativas, a pesar de los rнgidos programas acadйmicos que imponнa la Universidad. No hay que olvidar de que la asociaciуn con la obra de Marc Chagall de los aсos sesenta no significaba “retro” y el postmodernismo de moda, sino un alejamiento de las rнgidas recetas oficiales bien dudosas.
El propio artista no estб propenso a recordar sus obras de aquel perнodo. Pero, de hecho, ellos se destacaban por el profesionalismo del maestro y su propio estilo artнstico. Borнs Zabуrov prefiere mostrar sus pinturas mбs recientes, que pertenecen al perнodo parisino. Ver en sus pinturas los especнficos signos parisinos es muy difнcil, pero con algunos hilos invisibles ellos estбn vinculados con el lugar de su origen. Para el artista este hecho es de gran importancia. Su morada, “Eden en las profundidades de un callejуn sin salida de Parнs y los talleres en el mismo...” misteriosamente estбn presentados en sus pinturas, inspiradas por la maravillosa ciudad de Parнs.
Con todas las diferencias de gйnero, las obras presentadas tambiйn en aquella exposiciуn de Minsk hace tres aсos, formaron un grupo entero segъn las caracterнsticas escйnicas, grбficas y temбticas. Fueron paisajes y composiciones figurativas. Pero en su mayorнa ellos representaban retratos anуnimos, imбgenes de desnudos e imбgenes, que podrнan ser tomadas como pinturas de gйnero, si no estaban completamente privados de la intriga habitual en esta categorнa y ajenos al mismo artista. Los nombres son muy neutrales, la literatura estб “bloqueada” aquн. “La anciana en la ventana”, “Retrato de familia” o, aъn mejor, “La chica en el espacio”: similares denominaciones son muy tнpicas para Zabуrov. Si la pintura no fue nombrada “Acceso al baсo”, serнa difнcil adivinar lo que un hombre desnudo estб en un vestuario. El motivo de la apariciуn de una composiciуn de este tipo es muy comъn: antes de lavarse en un baсo la gente se desviste, pero en general la obra hecha hace que uno olvida la ocasiуn o no la adivina. Sуlo la desnudez, que libera de cargos y diferencias sociales. Sуlo un espacio, a donde estб metida una persona. En esta pintura nos enfrentamos con grandes generalizaciones y, por lo tanto, con una imagen abstracta, y por otro lado, cada cuadro determina la marcada manera individualista de su autor.
En seguida uno percibe el carбcter profundamente personal de estas obras. Incluso se puede decir que son autoretratos, en el sentido de que su objetivo mбs importante no es sуlo representar a las personas extraсas de los tiempos pasados segъn la visiуn actual, sino tambiйn a travйs de la visiуn “histуrica” permitir sentir algo diferente, sin duda de hoy de dнa y muy personal. їAcaso haya algo mбs valioso que la personalidad de un artista? El “yo” personal estб presentado en las obras de Borнs Zabуrov en toda su plenitud, con todas las bъsquedas, con todos los cambios internos inevitables que lo llevaban cada vez mбs lejos de un paradigma estйtico del estilo de imperio soviйtico.
En Parнs, su nueva formaciуn, hay que admitirlo, mбs tardнa, sucediу en forma orgбnica y rбpida, y este obstбculo lo diferencia mucho de otros artistas que se encontraron en el exilio. Borнs Zabуrov cree que en otras circunstancias no habrнa tenido tanto йxito en su autorrealizaciуn. Por el reconocimiento paneuropeo de su arte no hubo un descubrimiento repentino de las imбgenes parisinas tratadas de modo diferente, ni siquiera de influencias artнsticas de allн. El tema de la capital francesa, plasmada maravillosamente por sus predecesores, ahora se puede considerar cerrado. Claro que esta ciudad sigue siendo atractiva, a cada paso apelando a disfrutar de las vistas, pero los pasatiempos de este gйnero son ajenos para Zabуrov.
El paisaje ocupa un lugar importante en su obra, pero el mismo no tiene nada que ver con los motivos paisajistas franceses. Chozas desvencijadas, cobertizos antiestйticos, establos con techos de paja de sobrepeso estбn representados en obras como el “Granero”, 1995, “El granero y el carruaje”, 1997, “Trillar”, 2008. Desde su juventud, las impresiones inolvidables –que persistentemente le recordaban sobre sн mismas en la primera mitad de los aсos ochenta del siglo pasado y que regresan hasta hoy en dнa. La imagen del paisaje es como un signo de un tiempo que se detuvo de repente. La imagen es tan clara en todos los detalles, que cada uno de ellos pretende mostrar que nada ha sido perdido, aunque por sн mismos estos detalles son insignificantes. La importancia de la imagen estб determinada por el hecho de que no estб inventada ni copiada: sуlo estб profundamente arraigada en la misma naturaleza del artista. Con su persistente regreso en lнmites creativos la estructura arcбica de Zabуrov bajo un techo de paja, que sale de una subconciencia y crea algo parecido a un sueсo.
Es curioso que en este caso que el paisaje en las obras de Borнs Zabуrov siempre estб sin vida y existe separadamente de una persona. En su cuadro sуlo una vez la naturaleza se ha comprometido a coexistir con un ser viviente, pero no con un hombre (“El Caballo”, 1983). Una maravillosa criatura de cuatro patas estб congelada como seca, delante de un paisaje inexplicable y brillante en una sombra de la noche se ve de manera misteriosa y surrealista, como el fondo de paisaje con nubes blanquecinas y la misteriosa oscuridad del campo, llamando al artista, y despuйs de йl, a todos nosotros, los espectadores, a experimentar nuevamente las impresiones guardadas en la memoria de nuestra infancia ya tan lejana.
Claro que similares estructuras no tienen nada que ver con la ciudad de Parнs. Si de alguna manera el mismo estб involucrado en la obra creativa del artista, es sуlo como un estimulador universal de la creaciуn invisible de estructuras. La gran ciudad en su variedad infinita –allн hay un lugar tambiйn para un pequeсo callejуn Kurinyi con el estudio del artista en su profundidad– sigue involucrado en la obra, que es necesario para promover el constante equilibrio espiritual fortalecido por el mismo.
El autor destaca el perнodo parisino tambiйn porque ha incorporado en sн dos etapas anteriores; y el artista quiere presentarse delante de sus compatriotas de modo mбs completo. Lo harнa йl, organizando la exposiciуn en Francia, en su “tercera patria”. Las otras dos son Belarъs y Rusia. Resultу asн que el destino le trazу una curva geogrбfica de su vida que pasa desde Minsk a travйs de Leningrado, Moscъ y nuevamente a travйs de Minsk... para detenerse por fin en Parнs.
їCon quй en seguida atrayen la atenciуn sus obras del perнodo parisino? їEn quй estб su originalidad tan insуlita? Tal vez, por que las mismas no tienen exactamente aquellas cualidades, que la conciencia masiva se identifica por costumbre con una descripciуn viva. La descripciуn viva es una palabra limada y de muchos significados. Utilizбndolas, toman en consideraciуn cosas diferentes. Por lo general, pintorescos se creen los paisajes montaсosos y marнtimos, asн como nubes en el cielo o un arroyo en la espesura del bosque. En cuanto a las tйcnicas mбs eficaces, es necesario analizar las tйcnicas de la pintura: la oposiciуn de los planos, todo el colorido vivo, comparaciones de contrastes de tonos adicionales, maestrнa virtuosa o incluso su tйcnica muy atrevida.
Por tal pintura “pictуrica” de Borнs Zabуrov pasa con calma a diversas preferencias. Algunas pinturas son asн, que hay un deseo de tomarlas como obras grбficas, cuando se rechazan por completo la extravagancia y estб nivelado el sabor. Sin embargo, se trata del arte que anima a considerar tercamente estas бreas de la pintura por la pintura, lo que en primer lugar evidencia una plasticidad persuasiva.
La exposiciуn personal de Borнs Zabуrov en el Museo Nacional de Bellas Artes. Entrando en un  baсo. 1989 Las imбgenes de Borнs Zabуrov aparecen en la punta de la intersecciуn de la pintura y el dibujo. Y cualquier autor –que se encuentra en una situaciуn similar– no tiene ninguna opciуn, sуlo luchar sin descanso y abnegadamente por la adquisiciуn y la retenciуn del frбgil equilibrio. Se requiere un excelente dominio de ambos tipos de plasticidad descriptiva. Siempre es difнcil seguir estas tйcnicas, sobre todo en nuestra йpoca, cuando el бmbito del arte estб lleno de muchos artistas, que no conocen las bases fundamentales del dibujo clбsico. Y es un contingente muy activo, que con su propia existencia estб dispuesto constantemente a aprobar el dibujo no obligatorio. Pero desde hace mucho tiempo los grandes maestros aseguraban que en el mismo se encuentra la mбs alta integridad del arte. A su vez, el siglo XX reconociу muchas variedades del arte, para las cuales el dominio del dibujo no es obligatorio, ni es necesario. Como consecuencia, nadie lo espera de las abstracciones o los productos de primitivismo ingenuo.
Tambiйn nuestro tiempo no es indiferente a colores, que de todos los lados avisan a la gente: desde las pantallas de cine o televisiуn, los telйfonos mуviles y quiйn sabe quй mбs. Se ha desarrollado como una cosa natural el culto universal del color. En la pintura la mente del pъblico fue muy por delante de la escultura y el dibujo. A esta altura, el pintor –que no utiliza a pleno los colores– es toda una rareza. Durante las primeras dйcadas de su existencia, el cinematografo no utilizaba colores: primero no sabнa cуmo, luego aprendiу a recurrir al mismo, pero fue muy caro utilizarlo cada vez. Luego los colores se hicieron del mismo valor y mбs tarde la pelнcula de negro y blanco se hizo aъn mбs cara. Y comenzaron a sustituir las cintas en negro y blanco por las pelнculas en color. A menudo esta intenciуn huele mal e incluso vulgar. En el contexto de la cultura contemporбnea el “truco” de Borнs Zabуrov consiste en que el artista –que de verdad tiene un fuerte sentido del color– lo utiliza con mucha moderaciуn y a menudo lo evita en general. Toda una serie de sus pinturas se basan en una monocromнa total. El conoce muy bien que hay temas, que no aguantan el color en general. En su mayorнa, precisamente el dibujo domina en sus pinturas, y con la conecciуn del color no se permiten ningunas variedades.
їCуmo se forma la uniуn de pintura y el dibujo en las obras de Borнs Zabуrov? De diferente manera. A veces, por ejemplo, hay composiciones con un alto grado de abstracciуn (“Acceso al baсo”, 1989; “La chica con maniquнes”, 1992), cuando los rostros y los objetos se alejan del ambiente reconciliador de la niebla metafнsica, sacrificando la materialidad a un espacio todopoderoso y que se ve todo. Pero incluso en este caso, se preserva la posibilidad si no ver con claridad, sino adivinar el objeto real, un motivo especнfico o mбs frecuentemente, una foto, que hace muchas dйcadas atrбs capturу imбgenes de mundo ya perdido.
Mantenerse en el lнmite muy fino de dos esferas, real y abstracta, es muy difнcil, porque es necesario no sуlo coordinar la pintura y el dibujo, sino tambiйn, lo que es aun mбs importante, sentir constantemente una especie del “pulso” del ambiente: no sуlo domйstico, social, lleno de sucesos cotidianos de la prosa de la vida, sino tambiйn de la poesнa.
A una rara capacidad poйtica del artista corresponde su don de un pintor con talento. El equilibrio –impulsado por las imбgenes de los personajes y los detalles de una vida larga a su implementaciуn al contexto de la pintura de hoy en dнa– requiere cada vez mбs concentraciуn en la busca de una opciуn ъnica para continuar. Segъn el plan pensado de antemano no se puede llegar a hacer mucho. En este caso ayuda la improvisaciуn, que es un concepto clave para Borнs Zabуrov. Pero hace falta poder evitar caer en la abstracciуn absoluta, pues el mayor peligro de este tipo radica en el carбcter del original material de partida, es decir, en las viejas fotografнas.
Las fotos blanqueadas o desvanecidas de hace un siglo, es una memoria probada de cуdigos sobre los antepasados sin nombre, a pesar de su concreciуn, una vez dada, y en cierta medida no tienen sentido. Tomando visiones de una persona moderna, las mismas no traen ninguna sensaciуn emocional, es mбs que el pъblico de hoy inevitablemente las compara con las imбgenes fotogrбficas y de televisiуn presentadas en muchos medios de comunicaciуn, que se distinguen no sуlo por el aumento de brillo y contraste, sino tambiйn por una alta instantйneidad. Es decir, la capacidad de captar el momento que no logra alcanzar el ojo humano (їpara quй, por ejemplo, la fotografнa se utiliza para determinar el lugar del deportista en la final de la carrera). Como se sabe, en el pasado la toma y la revelaciуn de fotografнas requerнa mucho tiempo. Las caras se ponнan congeladas, adquiriendo una excesiva estбtica y a menudo perdiendo la individualidad de expresiуn. De todos modos, para un moderno fotуgrafo aficionado se le cuesta sentir su individualidad que en los viejos tiempos. En su mayorнa, los protagonistas de las fotografнas antiguas, si las mismas no presentan a las celebridades, no causan en nuestros contemporбneos mucha curiosidad”, no nos animan para nada. “Probablemente uno necesita ser un pintor de talento especial para aprender a entrar en su vida tan alejada de la nuestra. Pues otros pintores –que se dedican a tomas de fotografнas– se sienten atraнdos por otros intereses. Les interesan no sуlo las fotografнas de hace un siglo, sino tambiйn algo infinitamente mбs importante: las formas tensas, que el moderno arte de fotografнa tomу de la pintura novedosa.
Durante muchos aсos, Borнs Zabуrov se siente atraнdo por el superindividualismo de sus personajes. Al parecer, el mismo facilita la transformaciуn que estб ocurriendo con los participantes de sus actuaciones, cuando ellos se convierten en una parte del cuadro. A partir de ahora, suele decir el artista, “yo comienzo a plasmar en la superficie de la pintura la factura, que se pone cada vez mбs compleja en el proceso de la labor con la factura, estructurбndola y dividiйndola en partes mбs pequeсas. En una palabra, si pudiera llevar este proceso a su conclusiуn lуgica, tendrнa que llegar a un ideal: la ausencia de la imagen”.
El traslado del artista a Francia coincidiу con el momento cuando su fascinaciуn con fotografнas antiguas creciу rбpidamente. Ranurado tras una ola de emigraciуn de este interйs se vio reforzada, deberнa ser no tanto la nostalgia por el paнs, sino por el Rubicуn de la vida anterior, cuando de repente sintiу inesperados movimientos creativos, la misteriosa tentaciуn creativa que nunca habнa experimentado antes. Le llegу la esperanza: salir hacia la vida de la creatividad libre y no censurada a traves de la profunda reconstrucciуn de las empaсadas imбgenes, casi sombras, de sus ancestros ya semiolvidados.
Una creciente e inexplicable atracciуn a las imбgenes que aparecen en rectбngulos de papel resecos, una vez brillante, impresiуn de unos fotуgrafos, a veces sin importancia, pero orgullosos de su participaciуn en el progreso tйcnico. Moviйndose alrededor de sus voluminosas cajas con el objetivo, cuando la frase “atenciуn, estoy filmando” todavнa sonaba como un hechizo mбgico, ellos de hecho eran grabadores de la eternidad, inundando el mundo con las imбgines que eran de interйs sуlo para las personas sujetas de estas pruebas, y tambiйn para sus familiares, que no tenнan nada que ver con el gran arte.
Antes la gente solнa hacer fotografнas en ocasiones muy especiales, propicia de bodas, cumpleaсos u otras obligatorias fiestas familiares, y solo a veces por pura curiosidad. їPor quй no visitar un "estudio fotogrбfico" y no obtener su retrato que sea no peor del que posee uno de sus familiares, amigos o vecinos? Claro que todas estas “sesiones de fotos” no contenнan ningъn interйs pъblico. Nada fascinante o especial. La gente comъn con sus propias historias que a veces no era posible llamar historias, pues estas imбgenes no narraban de ningъn evento.
Tales fotografнas Borнs Zabуrov comenzу a coleccionar cuando todavнa vivнa en Minsk. Y en Parнs, a veces decнa, “un dнa mientras examinaba mi equipaje, me encontrй con una carpeta. Y asн empezу todo”. De esa manera los бlbumes familiares o imбgenes dispersas guardadas en algъn olvidado sobre se convertнan en una realidad que de pronto comenzaba a inspirar un inexplicable interйs para observar.
En 1986, Nicole Zand, en su artнculo para el periуdico “Le Monde” habнa llamado a Boris Zabуrov como un "hiperrealista del pasado." En aquel momento esta palabra todavнa estaba de moda, mientras Zabуrov –junto con otros “hiper”– nunca ha ocultado su interйs por la fotografнa. Pues la periodista quiso catalogarlo con el mismo registro histуrico, a que, en su opiniуn, pertenecнa el artista.
El arte ruso o belaruso nunca mostraba alguna pronunciada tentaciуn hacia el hiperrealismo. En la Europa occidental, este estilo estuvo muy claramente definido, sin embargo, nunca se convirtiу en un trend predominante. La principal бrea de su propagaciуn representan Estados Unidos de Amйrica, y eso se debe a muchas razones. La principal es una mentalidad nacional bien especнfica, una creencia optimista en el progreso de la civilizaciуn del mercado unificado.
Comparando las pinturas de Zabуrov con las pinturas de sus contemporбneos norteamericanos que pertenecнan al polo del hiperrealismo –tambiйn repelidos por las fotos y el uso de pinturas acrнlicas– uno en seguida notaba que sus visiones creativas y sus obras no se pegaban para nada. La gigantesca distancia entr ellos se forma no tanto por el tema, como por el espнritu de las obras. Lo primero, por ejemplo, que llama la atenciуn en la obra de Robert Cottingham (nacido en el mismo aсo 1935), es la obsesiуn con el compromiso de una seсalizaciуn luminosa, seсal de neуn y signos muy llamativos. En la obra de Richard Estes, nacido un aсo mбs tarde, no menos llamativa luce la arquitectura de una gran ciudad moderna: el resplandor de las enormes ventanas y marcos de ventanas metбlicas, e incluso limusinas de lujo. En el caso de la obra de John Sal (nacido en 1937) los principales protagonistas tambiйn son los grandes coches de lujo, a veces con su carrocerнa de barnizado brillante, y a veces con sus caros acabados y acogedores habitбculos tapizados.
Por supuesto, a Borнs Zabуrov este tipo de cosas, nunca habнan interesado. Asн que, vincularlo con Estes o Cottingham no tiene sentido. Ademбs, muy pronto el cнrculo de los hiperrealistas formу una estrecha uniformidad: ellos solнan trabajar en conjunto con el fin de formar toda una corriente que expresaba una norma estilнstica comъn. Mientras Zabуrov nunca formу parte de ninguna corriente, siendo irremediablemente genuino e independiente.
Por otra parte, en todos estos casos es notable el pronunciado apoyo de la misma generaciуn de pintores sobre la fotografнa. Un hecho que tiene que tomar como recordatorio inequнvoco de que –a diferencia de los maestros del siglo XIX– para el artista moderno a veces es difнcil mantener una relaciуn directa y de confianza con el modelo. їEntonces, cuбl es el punto de referencia para йl? їDeberнa tener miedo de ser capturado y aplastado por los tуpicos acadйmicos que ya arruinaron a miles de sus predecesores? O, por el contrario, los maestros modernos se centran en la bъsqueda de una nueva autenticidad convincente? Pues, despuйs de todo, la fotografнa en todas las circunstancias, siempre guarda la reputaciуn como una fuente bien confiable. Observбndola de antemano, crees que ante de ti se encuentra una realidad no ficticia que es real y documentada. Mientras la pintura presupone cierta ficciуn.
En los aсos ochenta del siglo pasado Borнs Zabуrov solнa reproducir el ambiente de los ya olvidados provinciales estudios de fotografнa, sin embargo, el artista casi de inmediato trataba de alejarse de las pecularidades del prototipo. En este sentido es atнpica la obra “El hombre joven con el sombrero” (1986). Un exуtico telуn de fondo decorado con una olla con rosas de lujo y una exuberante belleza en los cielos, que de una manera nos hace observar mбs detenidamente al torpe adolescente en una sudadera con capucha que reina en el primer plano. Sin embargo, el humor negro, algunos de cuyos elementos estбn presentes en esta pintura, por lo general son insуlitos para la obra de Zabуrov. El recurso artнstico no impide la apariciуn de variadas antigьedades en sus composiciones, lo que en ocasiones con gusto utiliza el artista, proporcionando agudamente la pronunciada sensaciуn que las cosas utilizadas no combinan para nada con las personas. Una voluminosa y copuda mecedora en la que estб sentado un flaco y orejudo muchacho (“Un joven sentado en una silla”, 1984) muestra un contraste mбs que elocuente. Un enorme sombrero en la cabeza del pibe refleja una condiciуn impuesta por la familia para autorizar la presencia del muchacho en la imagen “oficial” de la familia (pues, hijo, ya eres grande).
Pero lo mбs importante a que aspira el artista en las composiciones de este tipo es modificar un ambiente bien especнfico –captado por el objetivo del estudio– a un espacio diferente que tenga la naturaleza del mundo mental, que no es constante y que se reconstruye cada vez. Este nuevo mundo ya no es idйntico a la zona del estudio formal, fбcilmente reconocible y que no representa ningъn interйs real.
A lo mejor, el enfoque del artista hacia los grabados instantes de la vida pasada –que impulsaron la creaciуn de sus pinturas– es algo inusual, y, tal vez, para la mayorнa del pъblico es poco aceptable. Al menos porque las fotos modernas que constantemente usamos en nuestra vida normal nos acostumbran a otras reacciones visuales. Pero, en cualquier caso, estas fotos son la herramienta mбs valiosa para nuestra memoria. Los regalan para la memoria, y los hacemos en grandes cantidades por esta misma razуn. Las fotos sirven bien a los sofisticados investigadores cientнficos y a los viajeros turistas ociosos. Enfluyeron mucho en el desarrollo de nuestra civilizaciуn.
Borнs Zabуrov para desarrollar su creativa obra necesita de las imбgenes muy antiguas, tomadas incluso antes de que naciera, las fotos modernas no le serven. Usando las fotografнas antiguas el artista siempre se basa en su tipologнa estбtica, asн como en la psicologнa de su percepciуn. El artista constituye su propio teatro virtual muy distante de sus propios modelos y, por lo tanto, hace todo lo posible para proteger a los espectadores potenciales de la empatнa. Al mismo tiempo, su actitud hacia sus personajes no es unidimensional. Aprovechando de los cуdigos de las fotos antiguas, el artista facilita el contacto visual del espectador con ellos, sin acudir al primitivismo: al mismo tiempo, los personajes pueden parecer a los vecinos que todos recordamos de nuestra niсez, y a los extranjeros oriundos, por ejemplo, de otro continente. El artista que constantemente siente una fuerte tentaciуn por la conecciуn con la gente –que hace un siglo congelaron su imagen posando delante de una lente brillante– adquiere habilidades que le permiten hallar en medio de su mediocridad algo sublime, pero al mismo tiempo humilde y libre.
Algunas pinturas de Borнs Zabуrov contienen ilusiуn de los asн llamados retratos de salуn. Por ejemplo, “Una mujer en un sombrero blanco” (1984). La dama, posiblemente es una novia, y en consecuencia, toda su vestimenta es de color blanco. Sin embargo, durante la era moderna en un ambiente burguйs los kits blancos incluso en un ambiente no matrimonial siempre se mantenнan de moda. Los maestros de los prestigiosos salones parisinos sabнan halagar hбbilmente a los clientes, haciendo hincapiй en la gracia de la figura aun alargando ligeramente su formato. Los fotуgrafos tambiйn demostraron la mejor disposiciуn para aprender de sus tйcnicas. En este caso Zabуrov finge un poco de un retrato secular mundano: sin importar de donde parte –de una pintura o de una fotografнa de la boda. Pero no estб dispuesto de ir lejos en estos juegos. No necesita halagar a una dama –y persiguiendo una finalidad puramente artнstica– el artista estб completamente asegurado contra la dulzura del arte de salуn. Se interesa por la pintura misma. Al esbozar el artista colocу la imagen de la modelo en el piso cerca de la pared. En la pitura real esta imagen de fondo banal dio paso al espacio envolvente que hace que la figura se comporta un poco diferente que en los bocetos. La misma presencia de la figura en la pintura es algo flotante y menos cierta. De esa manera la misma se relaciona con los frescos del Renacimiento italiano.
La muy especial magia de la pintura es fruto de la larga labor de Zabуrov en la lona y se obtiene por medio de uso de variadas herramientas. Lo gruezo de la misma aparentemente radica en los indiscutibles vнnculos orgбnicos que unen el fondo con la figura de la mujer. El fondo –incluso cuando йste no incluye piezas de alguna importancia– no debe permanecer anуnimo. Su formato, que predetermina el curso de toda la labor, y de una manera contiene figura o figuras especialmente proporcionadas, no se debe a la geometrнa de proporciones racionalmente calculadas, sino a la naturaleza de la imagen y la intuiciуn artнstica del creador. La superficie de la pintura, estructurada por las alambres pinceladas, numerosas manchas de color, araсazos, y otras tйcnicas similares, incorpora no sуlo la energнa de los golpes, pero tambiйn una especie de "sustancia" del entorno espacial. No importa que la pared real del estudio, como el fondo de las mismas fotos, es de un color uniforme y monуtono. ЎQuй mбs da! No importa que el cielo fuera de la casa sea perfectamente claro. La pintura de Borнs Zabуrov no acepta tal pureza y no la permite. Paso a paso, el artista alinea el espacio que obtiene cierta materialidad, una especie de aspecto fнsico, la densidad de que es directamente proporcional a la paulatina disoluciуn de los caracteres fнsicos de los personajes. “En mi caso el espacio no puede estar vacнo”, asegura Borнs Zabуrov.
En su pintura, mucho depende de la escala, que estб destinado para dar vida a los personajes. Mбs a menudo el artista opta por reducirla a la mitad del rango. A veces, para los personajes estб destinada –como decнan antes– la “escala heroica”. Parece que ellos no quieren ceder a su tamaсo natural, lo que introduce la tensiуn interna adicional en la imagen, que inicialmente no tiene nada que ver con lo herуico. En el “Retrato doble con muсeca” (1993), los personajes hacen pasar muy separados, estбn colocados muy distantes uno de otro, y el lugar central se le da a un objeto extraсo, una muсeca, y nadie sabe como apareciу: un trastorno metafуrico entre los dos ancianos, y lo mбs probable, de la juventud perdida irremediablemente. Es estraсo, pero en esencia –en esta enorme pintura– que plasma pronunciadamente el muy frбgil contorno del ocaso de la vida, no se percibe ninguna nota de sarcasmo.
A medida que avanza la labor sobre una obra de Borнs Zabуrov, su espacio a menudo usurpa las funciones que por derecho deberнan pertenecer a los personajes. Segъn el artista, йl siempre inicia la labor con la colocaciуn del personaje en el espacio del lienzo o del papel vacнos. En esta etapa el artista trata de identificar con mayor realismo posible los rasgos mбs importantes de los personajes: para йl es una etapa aburrida, aunque necesaria que mбs tarde le permite pasar a la “integraciуn” del personaje en el espacio. A partir de ese momento el proceso creativo comienza a marchar a todo vapor y comienza a cobrar cada vez mayor significado y la lуgica internos. Paso a paso el lienzo se va tomando su estructura y la necesaria factura que reflejan no sуlo la calidad fнsica del personaje –que parte de la antigua fotografнa inicial– e incluso el genuino efecto del tiempo.
En el caso de Borнs Zabуrov esta muy especial dualidad poйtica crea una situaciуn, cuando parece que la imagen de la pintura estб sumergida en otra imagen y que en realidad existen dos estados de la misma composiciуn visual. El primero probablemente solo se percibe que era original. El segundo es que descubrimos mientras observamos detenidamente la pintura y que, a lo mejor, no deberнamos descubrir. Es decir, junto con la imagen de la pintura vemos su predicible destino. La pintura vive su vida, se envejece sometida a diversas pruebas del tiempo y de ese modo se convierte en el protagonista principal de la obra. De esa manera la pintura se inspira en previsiуn de lo que todavнa tiene que suceder, lo que distingue las cosas antiguas, por ejemplo, los нconos antiguos. Asн que, el escarabajo que pica la madera de cierto modo se convierte en su cronometrador, mientras las huellas del insecto se convierten en su temporizaciуn. De ese modo reproducir diferentes manchas, araсazos, rozaduras o neblina en la pintura –que a primera vista no son relevantes para el caso– es como poner las huellas del tiempo, la futura distorsiуn, que no pueden ser resistidas.
Como si fuera el eco del tiempo se percibe tambiйn la comъn tonalidad armуnica cuya densidad se incrementa poco a poco hacia los extremos de la pintura. La superficie del lienzo de la mayor parte de las pinturas del artista se parece a la piel humana, pero no de un bebй, de sino un hombre bien maduro. De esa manera el artista logra materializar mejor la categorнa de tiempo que nos influye y que necesitamos percibir cuando visitamos un museo histуrico o observamos algъn monumento, una obra de bellas el artes, un нcono o cualquier objeto de la arquitectura. No nos impactan las sofisticadas y “limpias” rйplicas en las cuales el “trabajo” del tiempo no se percibe.
A Borнs Zabуrov no le agradan las superficies absolutamente acabadas y lisas. El artista trata de equilibrar la superficie con los espacios eventualmente daсados (por supuesto, que estos defectos no son naturales) que se agrupan al azar en la pintura. Para estos fines el artista suele utiliar enjambres de pintura o a veces incluso un u otro pedacito de tejido aparentemente desgastado. Todos estos deliberados incidentes con la tela u otro material de base –daсos o defectos artificiales– son elementos necesarios que dan mayor credibilidad y vida a la pintura. Eso da la impresiуn que la superficie “respira”, mientras la madurez y sabidurнa del artista se manifiestan en su pronunciada intenciуn de liberar de una u otra manera la poderosa fuerza de los colores.
Segъn el tнpico escenario de cualquier proceso creativo que rige en las artes, el papel del personaje es siempre crucial, por eso el personaje siempre debe aparecer primero. Sin el personaje no anda nada. Borнs Zabуrov reconoce que el hombre por sн mismo es "el objeto mбs interesante y misterioso." Incluso los paisajes de este artista para siempre guardan la presencia humana. La apariciуn inicial del personaje y su materializaciуn nos conducen directamente a una posterior apariciуn igualmente inevitable del espacio que es un “espacio de vida”, sin el cual es imposible existir, y el cual es necesario como el aire. De esa manera el espacio cobra cada vez un carбcter mбs imperioso. Usurpando los detalles atrapados en sus lнmites, este espacio por fin resulta dotado de la razуn, o por lo menos de la voluntad humana.

Vнktor Mikhбilov
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