Historia que se ve desde la ventana

Sergey Baglásov siempre está ocupado: proyectos arquitectónicos, su actualización y luego su puesta en práctica
Sergey Baglásov siempre está ocupado: proyectos arquitectónicos, su actualización y luego su puesta en práctica. Y así, durante más de treinta años.



Una vez galardonado con el premio especial del presidente por su importante contribución a la recuperación y la restauración del conjunto histórico y cultural, Plaza de la Libertad, con los edificios cercanos, es todo un sueño para cualquiera de ser acompañado en el recorrido por el casco histórico de la ciudad de Minsk. Así que yo también pedí al señor Sergey acompañarme durante una hora o dos.

“¿Alguna vez has estado, por ejemplo, en Praga o Cracovia?” me preguntó el arquitecto. “Claro que sí, le respondí, durante dos días desde la mañana hasta la tarde recorría atracciones locales”. “A eso me refiero. A su vez, en Minsk los turistas en dos horas pueden recorrer toda Ciudad Alta, el suburbio Tróyetskoye, comer en un café e irse. Cualquier ciudad para que se quede grabada en la memoria de visitantes debería tener su “peso”, que Minsk aún no lo tiene”.

No esperaba escucharlo de una persona que toda su vida estaba trabajando y sigue haciendo en la restauración del casco histórico de la capital belarusa e incluso ha sido galardonado con premio presidencial, pero Sergey Baglásov es así: no le gusta ocultar nada, habla directamente de todo.

— Por lo general, el recorrido comienza con el ayuntamiento. Creo que eso está bien. Ciudad Alta comenzó a construirse en el siglo XVI, entonces fue construido también el ayuntamiento, era edificio de madera, y se desconoce, dónde estaba exactamente. Más tarde fue reconstruido. No tuvimos por objetivo de perpetuar un determinado período de la historia. Ciudad Alta es el complejo de obras construidas durante siglos.

Por lo general el corrido comienza con el auyntamiento. Creo que eso está bien. Ciudad Alta comenzó  a construirse en el siglo XVI, entonces fue construido también el auyntamiento, era edificio de madera, y se desconoce, dónde estaba exactamente. Más tarde fue reconstruido

Pero, en opinión del señor Sergey, para conocer más de la historia, los turistas tienen que comenzar con la Brama (en el idioma español puerta — Aut.), aquel lugar donde se inició la ciudad de Minsk. Por el momento, justo allí se encuentra el complejo deportivo, “Reservas Laborales”. La aparición del sitio del antiguo castillo de Minsk con su puerta de entrada hoy en día es todo un dolor de cabeza para el arquitecto. El proyecto de su museificación ya fue desarrollado y pasó por todas las aprobaciones. No tiene ningún sentido de hablar de ello en detalle, ya que como muestra la vida, de la idea a la ejecución pasa mucho tiempo, y en resultado, el mismo puede cambiarse significativamente.

A propósito, junto a aquel mismo complejo deportivo, los arqueólogos descubrieron los restos del templo del siglo XII.

Es una muestra única, que será de interés no sólo para los especialistas, sino para todo el público. Por desgracia, una gran capa histórica fue destruida durante la construcción del metro. Pero, como asegura Sergey Baglásov, esto también podría ser compensado por una exposición interactiva que será de interés para los turistas nacionales, así como extranjeros. Además de eso, las obras renovadas deberían atraerlos a pasar por el sitio antiguo del castillo, donde ellos no sólo podrían ver muchas cosas interesantes, sino también participar en el proceso, por ejemplo de la elaboración de arcos.

— Sin el sitio antiguo del castillo, la ciudad pierde la mitad de su historia, asevera Sergey Baglásov. A propósito, la construcción de un puente peatonal por encima de la calle Bogdanóvich, que unirá la Plaza de la Libertad con el sitio del antiguo castillo de Minsk podría ser considerada otra idea bien interesante. Allí mismo podría ser puesta la escultura del fundador de la capital belarusa, un hombre fuerte, Menesk.

Pero vamos a volver a los proyectos que por el momento se toman como virtuales. Doblamos a la calle de Cirilo y Metodio. Por un lado se encuentra el renovado Gran Patio de Huéspedes, y por el otro está la escultura, “Libras”: uno de los símbolos del Derecho de Magdeburgo. Junto al mismo hay un espacio vacío.

— En los tiempos remotos, en esta plaza se encontraban dos patios de huéspedes. A finales de los años setenta del siglo pasado, cuando fue derrumbado el barrio, Nemiga, querían destruir también Ciudad Alta, pero al final se logró recuperar el Gran Patio de Huéspedes. Además de eso, gracias a las protestas de los vecinos y el apoyo de la intelectualidad creativa –entre ella era el reconocido escritor belaruso, Vladímir Korotkévich– Ciudad Alta se preservó. En resultado, el Gran Patio de Huéspedes fue renovado y el Patio Pequeño de Huéspedes está esperando su renovación. Durante la construcción del metro, el patio fue gravemente dañado, pero tenemos un proyecto de su recuperación.

De repente me he dado cuenta de que el casco histórico de nuestra capital es sobrepoblado. Al arquitecto tampoco eso gusta. Pero él no pierde la esperanza de que alguna vez, como estaba previsto, Ciudad Alta será la zona completamente peatonal, y bajo la Plaza de Octubre será construido un estacionamiento.

Se trata de los planes para el futuro, pero por ahora vamos a ver lo que hay. Se puede decir que el complejo de monasterio es todo un orgullo para diseñadores. Y no sólo porque la ocupación hotelera es del 75 por ciento. Lo más importante es que ha sido posible crear una verdadera área histórica con varios museos.

— Sergey, a los arquitectos –que se dedican a temas históricos– a menudo acusan de falsificación. ¿Qué podría decir al respecto? Es imposible no hacer esta pregunta, observando diferentes colores de los edificios del complejo.

— Se trata de un valor histórico, protegido por el Estado, por lo tanto, todo se hacía, tomando en cuenta los métodos científicos y bajo una supervisión muy estricta. Además de eso, fueron realizados numerosos estudios previos, y podría decir con toda la seguridad que usted ve una restauración clásica de fachadas. En cuanto a los críticos, realmente son muchas las ideas. Incluso escuchamos de algunos: ¿para qué recuperar todo esto? Es mejor construir en este lugar algo moderno. Además de eso, hubo otras ideas radicales de hacer todo al igual como que era antes. En la teoría, son buenas ideas, pero en la práctica es imposible de implementarlas. No vivimos en el siglo XIX, todo se cambió, desde la percepción de los determinados momentos de la historia y hasta un intenso tráfico del transporte en esta parte de la capital belarusa. Ahora es la ciudad de dos millones y es distinta, al que cuando vivían 200 mil personas. Siempre estamos al borde del precipicio de la historia y la modernidad...

— Pero la mayoría de los artistas, directores de escena, actores, mirando a los resultados de su trabajo a menudo quieren cambiar algo...

— Mi dolor de cabeza es el Suburbio Tróyetskoye, admite Sergey Baglásov. Cuando llevábamos a cabo aquel proyecto, el suburbio no era un monumento de la arquitectura y el valor histórico y cultural. Así que fue realizada la reconstrucción de la obra y sus fachadas: así decían oficialmente. En realidad, las fachadas fueron restauradas según el método científico, pero tengo que admitir que entonces se trataba más bien de la reconstrucción. Los techos fueron sacados para poner tejas, lo que no correspondía para nada a la realidad histórica.

Durante una hora recorrimos el casco histórico de la ciudad. Como se puede ver, no sólo logramos ver algo, sino también hablar de lo que será.

— Por supuesto, podríamos pasar por el Suburbio Rákovskoye, dijo al momento de despedida mí guía. Pero este lugar no se parece para nada al sitio histórico. Por el momento aquí no hay objetos de atracción turística. Sin embrago, ya ha sido desarrollado el proyecto del plan detallado de la ciudad, según el cual la empresa de pan debe ser cerrada, así como tienen que ser llevadas a cabo algunos otros arreglos en el lugar. Pero por el momento se desconoce, si algún día este suburbio se convierta en una parte del casco histórico de la ciudad de Minsk. Pero es obvio que la Plaza de la Libertad, el sitio del antiguo castillo de Minsk, así como los suburbios Tróyetskoye y Rákovskoye, ayudarán a nuestra ciudad a ganar aquel “peso”, del cual hablamos en el comienzo de nuestra conversación.

Nastya Sovrásova

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