Cuando el trabajo es inteligente

Esto: un hombre con educación superior, de 47 años de edad, candidato a doctor en ciencias

Esto: un hombre con educación superior, de 47 años de edad, candidato a doctor en ciencias. Se dedica a la ciencia natural y la investigación técnica en el sector público.



El país cuenta con unos 546 mil investigadores. Casi el 56 por ciento son hombres. Debemos decir que no todos los representantes del personal académico tienen educación superior. Son un poco más del 70 por ciento. Los demás tienen educación profesional secundaria o secundaria general. Se trata de los técnicos de oficina, etc. Por lo general, son los estudiantes o los escolares que no han podido entrar en la universidad, una vez graduados de la escuela. Claramente, ellos no participan directamente en las investigaciones científicas. En este caso los protagonistas son doctores en ciencias y candidatos a doctores en ciencias. Los primeros es el cerebro de la ciencia y los segundos son “locomotoras” que trabajan a diario. En general, los doctores en ciencias en el país entre todos los investigadores comprenden un poco más del nueve por ciento y los candidatos más de un cuarto de todos los científicos. La edad promedia de todos los investigadores es de 47 años, la de candidatos es de 51 años y la de doctores es de 63 años.


Más de la mitad de los investigadores está trabajando en los campos técnicos de la ciencia, así como en las ciencias naturales (el 29 por ciento). Hoy en día, son de menor popularidad la esfera humanitaria y agrícola: comprende el cuatro por ciento y pico de los científicos.

Una categoría especial son jóvenes científicos. En la Academia de Ciencias de Rusia, es un especialista que no es mayor de 39 años. Es una parte esencial del potencial científico ruso: casi el 36 por ciento de todos los investigadores. Entre ellos, los doctores comprenden menos del 2.6 por ciento de todos los doctores, pero los candidatos comprenden una parte importante: casi el 30 por ciento. Y si en los años noventa del siglo pasado el número de jóvenes científicos iba disminuyendo de manera constante –unos no querían dedicarse a la ciencia, otros se fueron al extranjero– últimamente se observa el proceso inverso. El Estado está tomando medidas activas para mejorar el prestigio del trabajo científico y evitar el retorno de los “cerebros”. En particular, se trata de los préstamos hipotecarios preferenciales y la asignación gratuita de terrenos para la construcción de viviendas. En la ciudad de académicos en Novosibirsk, por ejemplo, se está construyendo todo un pueblo para los jóvenes científicos. Los cambios importantes en los últimos diez años se han producido en el estado financiero de los científicos. Hoy en día, su salario promedio es de 43 mil 907 rublos rusos, lo que es de tres veces mayor que el salario promedio en toda la economía del país. Hace falta señalar que en 19 regiones el salario supera el promedio en Rusia.


A la investigación y el desarrollo científico en Belarús se dedican más de 27 mil personas, con eso, de las investigaciones se ocupan 17 mil personas (el 40 por ciento de ellos son las mujeres), y el resto es el personal técnico y auxiliar.

Cada quinto investigador tiene un título, y cada cuarto pertenece a la cohorte de jóvenes científicos. De acuerdo con estimaciones de la Comisión Nacional de Estadística de Belarús, en 2015 el salario mensual nominal de investigadores y desarrolladores fue igual a ocho millones 818 mil rublos belarusos (según el tipo de cambio actual, es un poco más de 31 mil rublos rusos), lo que en general es más alto que el salario promedio en el país: seis millones 719 mil rublos belarusos. Sin embargo, en la esfera científica hay una gran diferencia entre los ingresos, lo que depende de la experiencia, el talento y el tiempo de ocupación.


La esfera mejor pagada son las tecnologías informáticas, donde se puede ganar varias decenas de millones de rublos belarusos. A su vez, las instituciones académicas ofrecen salarios mucho más modestos. En el banco nacional de empleo ofertan puestos de trabajo a los jóvenes investigadores con un salario promedio de dos millones 500 mil a tres millones 500 mil rublos belarusos. A su vez, los investigadores principales con el título de doctor en ciencias reciben de tres millones 300 mil a cinco millones de rublos belarusos. Al mismo tiempo, se aplica el coeficiente creciente, así como se paga el dinero adicional previsto por los años de trabajo, su complejidad y título científico, así como premios. Una parte de ingresos adicionales se puede ganarla cumpliendo con los contractos, incluso con las organizaciones extranjeras. Para talentosos jóvenes científicos y estudiantes graduados en Belarús fueron establecidas becas presidenciales que a base competitiva se otorgan por un año y pueden equivalente a un sueldo. Por ejemplo, este año las reciben 82 estudiantes graduados.


Hace dos años, por iniciativa del académico, Zhorés Alfiórov, en la Academia Nacional de Ciencias de Belarús fue establecido un premio para jóvenes científicos de Belarús equivalente a dos mil 500 dólares norteamericanos. El año pasado el mismo fue otorgado al jefe del laboratorio del Instituto de Química General y Norgánica, candidato a doctor en ciencias, Andrei Ivanets, por descubrir materiales únicos destinados para purificar el agua.

Además de eso, se está solucionando, aunque no de forma rápida, el tema de la adquisición de viviendas. Por ejemplo, hace un año, 186 familias, en su mayoría jóvenes, obtuvieron viviendas en el barrio de edificios de renta, “Maestro”.

Tatiana Smolyakova, Julia Vasilíshina
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