
Es la reserva natural más antigua del país, donde crecen las plantas únicas y habitan las especies en peligro de extinción de animales y aves raros. Aquí se puede ver los fascinantes paisajes, que antes eran inaccesibles. A esta altura, hacia los lugares más interesantes los amantes de la naturaleza podrán pasar por un puente de madera. Los trabajadores de la reserva ecológica ofrecen telescopios y zapatos especiales para pasear por lugares de difícil acceso y cuentan sobre la vida de “Elnya” y sus habitantes.
Hace falta señalar que el recorrido de madera es de un kilómetro y medio. Aquí están puestos carteles informativos y tres miradores. Cabe destacar que el recorrido fue creado en el marco del proyecto de la Unión Europrea/PNUD y cumplido por el Ministerio de Recursos Naturales y Protección del Medio Ambiente de Belarús.