El mes de junio estб lleno de recuerdos

[b]Mi mejor amiga –Yulia Gueуrguievna Kutas-Kholуpova –quй en los tiempos de la Gran Guerra Patria ha sido exploradora de las fuerzas especiales– ya tiene 90 aсos. Cada aсo durante la marcha festiva , dedicada al Dнa de la Victoria, la estoy buscando con ojos. Pues sй muy bien, si estб viva y se siente bien, seguro que vendrб. El Dнa de la Victoria le da muchas fuerzas. Este aсo la he visto y he sentido una gran alegrнa[/b]
ЎGracias a Dios, sigue con vida! Nos hemos acomodado en un banco en el parque y estamos conversando y recordando, como ha sido celebrado el Dнa del 9 de Mayo de este aсo.
— їSabes, mi niсa, me dice. Miro a los ojos de mis compaсeros, a los ancianos de mi edad de pelo gris y recuerdo de mi juventud, familia y seres queridos que ya e han ido al otro mundo. Es como una especie de cine mudo, cuando todo estб claro sin palabras. Uno no se cansa verlo, porque estas imбgenes estбn en tu corazуn. En la plaza festiva las mismas como si cobren vida. Todo es muy doloroso, gozoso y muy natural...
Hace falta seсalar que mucho antes de los festejos la ciudad de Gуmel se convierte en “una ciudad muy solemne”. Todo se arregla y se adorna. En el aire se percibe este sentimiento de una fiesta. Tal vez, de este modo el tiempo nos traiga recuerdos de la primavera de 1945, cuando el deseo de vencer hacнa superar todos los obstбculos, pero de cualquier modo ha resultado ser como un inesperado golpe desde arriba.
La maсana del Dнa del 9 de Mayo, si vamos a analizarlo es un dнa extraordinario. En las tranquilas calles de la ciudad desde los altavoces despertados lentamente salen las canciones de los tiempos de guerra llenas de sinceridad, esperanza y fe: todas aquellas cosas que han vivido la gente entonces. La transformaciуn sucede sin notarse. Tъ sales de la casa siendo un habitante de este siglo de confort, pero acercas a la plaza cйntrica de la ciudad ya siendo una persona muy distinta: un visitante sensible del pasado.
No podrнa pasar de otro modo. Porque tan pronto en las calles aparecen los ancianos. Son tranquilos y no tienen prisa, como las canciones de los tiempos de guerra. Sus uniformes estбn adornados con las condecoraciones de guerra al unнsono con sus pasos sуlidos. Los mismos vuelven al pasado, en donde se han quedado las cosas que han amado, han visto, han conocido y han experimentado. Para ellos el Dнa del 9 de Mayo es el dнa de su segundo nacimiento, pues ha sido muy difнcil sobrevivir en aquella guerra.
El 9 de Mayo no he visto la mayorнa de los veteranos, de los cuales he escrito a su tiempo y que he conocido anteriormente. Es cierto que cada dнa su nъmero se pone cada ver menor. Pues el tiempo no para, sino sigue para adelante y uno comienza a entender que es muy natural. Pero esta naturalidad como si anime y haga percibir el sentimiento de un gran reconocimiento.
Conozco a los jуvenes que regularmente escriben cartas a la gente de la mayor edad. Lo hacen en las hojas de cuaderno. Hablan de sн mismos, sus estudios y sus amigos, comparten noticias y hacen un montуn de preguntas... Los jуvenes lo han inventado y ayudan a las personas mayores a relacionarse. Lo que permite a los veteranos sentirse necesarios y no abandonados.
Me encanta con que constancia los ciclistas integrantes del club municipal “Lobos nocturnos” ayudan a los veteranos. En primavera ellos montan sus supermotos y van a los pueblos remotos, en donde viven los veteranos de guerra que no quieren abandonar sus bajitas casas de madera. Los ciclistas quieren que los veteranos no pierdan una gran alegrнa de comunicaciуn. Vienen a toda velocidad. Hacen un montуn de diferentes cosas, se sientan en un banco para conversar con los veteranos sobre varias cosas. Y los ancianos se ponen muy felices.
Decenas de estas historias estбn esctitas en mi cuaderno. Todas ellas comprueban que hay que reconocer los mйritos de nuestros veteranos ahora, mientras estбn vivos.
A lo largo de todos estos aсos, cuando se celebra el Dнa de la Victoria, en el paнs ya han sido formadas determinadas tradiciones.
Junto a los monumentos, las fosas comunes y los monumentos a los soldados caнdos y a las personas civiles se celebran los mнtines de memoria. La ceremonia de depositaciуn de flores, un momento de silencio y las salvas de armas acompaсan el Dнa de la Victoria que ha sido ganado por un precio de millones de vidas perdidas. Belarъs perdiу en la Gran Guerra Patria tres millones de personas o cada tercer habitante del paнs. Los alemanes nazi quemaron miles de pueblos y ciudades...
En Gуmel hay un lugar especial de adoraciуn comъn: Colina de Gloria. Cada aсo, los jуvenes traen de los antiguos sitios de cambates las cбpsulas con la tierra que mantiene la memoria sobre los acontecimientos mбs sangrientos de la guerra pasada. Recientemente una de las cбpsulas ha sido traida desde Kнev. Para liberar la capital ucraniana las tropas tuvieron que cruzar el rнo Dniйper. De las veinte mil personas sуlo cinco mil lograron hacerlo. El 27 de octubre de 1943 el rнo Dniйper fue forzado por la unidad de la divisiуn de infanterнa nъmero 240, pero sуlo la secciуn del sargento Nefiуdov logrу sobrevivirlo. Nefiуdov y sus compaсeros de combate se instalaron en el lado derecho, al cubrir el paso del rнo. Es sуlo una de las doscientas historias de cбpsula que estбn guardadas en la Colina de Gloria de Gуmel.
Me cuesta mucho imaginar el Dнa del 9 de Mayo sin el desfile. Cada aсo, el mismo inaugura el Dнa de la Victoria. En Gуmel, en la plaza se reъnen miles de vecinos de diferentes edades. Flores, banderas y globos. A lo largo de las calles mбs importantes se organizan conciertos y exposiciones de arte improvisados...
Meter en la atmуsfera del pasado ayudan las miniaturas histуricas que suelen ser presentadas este dнa. Aquн estб un estilizado tren sanitario de guerra que se ha parado en Gуmel. La noticia sobre la victoria se lo encontrу aquн... O una verdadera “Repъblica de guerrilleros” instalada en una de las plazoletas. Aquн cada interesado tiene posibilidad de recorrer caminos guerrilleros: cruzar un pantano intransitable, destruir un tanque enemigo o ayudar a un compaсero herido.
Ademбs de eso, es imposible imaginar este dнa sin fuegos artificiales, verbenas y almuerzo des los veteranos con papilla. La canciуn “El Dнa de la Victoria...”, los claveles rojos y las cintas de Gueorguiy son tradicionales sнmbolos del Dнa del 9 de Mayo que importan a todos, pues cada familia belarusa ha perdido por lo menos uno de sus miembros en aquella cruel guerra que ha comenzado el 22 de junio de 1941...

Violetta Daniliuk
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