Dos caras de un diploma

Confucio decнa: “Hay que estudiar como si te faltaran siempre los conocimientos”. Un proverbio eslavo repite las palabras del sabio “La raнz de la enseсanza es agria, pero su fruto es dulce”. En aquel entonces la gente ya sabнa el precio de la enseсanza, los cientнficos eran muy respetados y hasta adorados. Desde aquel tiempo casi no cambiу nada: los conocimientos se valoran mucho
Confucio decнa: “Hay que estudiar como si te faltaran siempre los conocimientos”. Un proverbio eslavo repite las palabras del sabio “La raнz de la enseсanza es agria, pero su fruto es dulce”. En aquel entonces la gente ya sabнa el precio de la enseсanza, los cientнficos eran muy respetados y hasta adorados. Desde aquel tiempo casi no cambiу nada: los conocimientos se valoran mucho. A lo mejor a una persona titulada ya no la perciben con tanto entusiasmo: estudiar en una universidad y graduarse hoy es una cosa habitual. Los conocimientos se puede obtenerlos fuera de la tierra natal: muchos centros docentes de todo el mundo estбn dispuestos a enseсar a los estudiantes extranjeros.
Yo, por ejemplo, me matriculй en la Universidad de Chongqing de China. Este aсo tengo que aprender el idioma y el aсo que viene estudiarй en el curso de mбster (o magister), y despuйs, si me quedan fuerzas y paciencia, en los estudios de postgrado. Espero que lo haga. Y si siento que me rindo, me acordarй de la sabidurнa de Confucio y del pueblo eslavo. Ademбs, tengo un ejemplo muy bueno, conozco a un estudiante chino Yang Zhi que cursa los estudios para obtener el grado de candidato a doctor y que ha sostenido la tesis de candidato en Belarъs. No creo que los estudios para йl hayan sido mбs fбciles que para mн. Pero lo contarб todo йl mismo. Y yo completarй su relato con mis impresiones y reflexiones.
— Yang Zhi, їsegъn tu parecer, en quй consiste la ventaja de los estudios en el extranjero?
— Ante todo, es porque esto le da la ъnica posibilidad de conocer la cultura de otro paнs. Y nuestro caso es aъn mбs curioso: he conocido muchas tradiciones occidentales, y tъ, las orientales. Para conocer el paнs se puede leer los periуdicos, mirar la tele, escuchar los relatos de algunos amigos que lo han visitado, pero mejor es visitarlo. Ademбs, la enseсanza en el extranjero permite aumentar el vocabulario. Claro que se puede aprender los idiomas en casa. A algunos, a propуsito, eso les sale bien: el primer secretario de los asuntos de educaciуn y cultura de la embajada china en Belarъs Bei Wenli aprendiу el ruso en la universidad de su ciudad natal de Shanghбi. Entonces hablaba bien y ahora le sale aъn mejor. Pero no son muchas las personas dotadas. Los idiomas hay que aprenderlos entre los “indнgenas”. Sobre todo, si se trata de las lenguas tan complicadas, como el ruso o el chino.
Es verdad. Aсado tambiйn que por difнcil que sea abandonar la casa, es muy ъtil. Separados de sus padres, los jуvenes se hacen mayores mбs rбpido, aprenden a tomar las decisiones. Junto con los profesores la vida les da sus propias lecciones. Los muchachos reciben cierta experiencia. Por cierto, Yang Zhi tambiйn comenzу sus estudios en la universidad con aprender primero el idioma.
— їLos estudiantes de quй paнses estudiaron contigo?
— Entre mis compaсeros de curso habнa iranнes, sirios, marroquнes.
Y conmigo aprenden el chino los muchachos de Estados Unidos, Suecia, Egipto, Siria, Tailandia, Filipinas… Igual que en caso de Yang Zhi tengo un grupo internacional. A propуsito, despuйs de los cursillos preparatorios se matriculу en la facultad periodнstica de la Universidad Estatal Belarus, de la que me habнa graduado yo tambiйn. Despuйs de recibir el tнtulo de mбster, mi conocido regresу a su ciudad natal de Luoyang (provincia Henan). Pero luego volviу a Belarъs para comenzar la actividad cientнfica.
— Dime, їse diferencia el sistema de enseсanza belaruso del chino?
— Claro que hay algunas diferencias. Sobre todo en lo que se refiere a los mйtodos de control de los conocimientos. En China los estudiantes suelen hacer los exбmenes por escrito: todos contestan simultбneamente a las mismas preguntas. Rara vez sacan las papeletas y hablan a solas con el profesor.
Resulta que he tenido suerte: mi primera convocatoria tuve un examen oral, el chino hablado. Pero era distinto de la Universidad Estatal Belarusa. Tuve que comunicarme con el ordenador. Las tareas, como ha dicho Yang Zhi, eran iguales para todos: tenнamos que leer las palabras, un trozo de texto, siguiendo todos los tonos (el chino tiene cuatro tonos), y tambiйn tenнamos que componer el diбlogo. Cuando terminу el tiempo dado para que nos preparбramos, nosotros, los estudiantes nos pusimos los auriculares con micrуfonos, presionamos el botуn de la grabadora en el ordenador y comenzamos a contestar. Al hacer las primeras tareas, escuchaba tambiйn lo que pronunciaban mis compaсeros de grupo, ademбs no podнa concentrarme ya que me molestaba el cronуmetro que medнa el tiempo de “comunicaciуn” con el ordenador… Es decir, esta forma del examen hizo sentirme nerviosa. Pensй que me gustarнa mбs contestar uno tras uno al profesor (es que, a diferencia de la pantalla, sonrнe, puede dar бnimo si el estudiante no puede encontrar palabras). Aquel dнa estuve segura de que no recibirнa ninguna nota buena. Pero me equivoquй: a lo mejor para nosotros la evaluaciуn era diferente (es que en otros paнses la gente se examina de diferentes maneras, distintas de China), o tal vez yo hubiera subestimado mis capacidades. Al haber escuchado mi grabaciуn, el profesor pronunciу su veredicto: 91 puntos de 100.
— їQuй te sorprendiу mбs cuando llegaste a Belarъs?
— Los quiscos por todas partes. Era muy cуmodo: no tenнa que hacer las colas largas en las tiendas para comprar una u otra cosa. Y ademбs allн se vendнa el chocolate. De diferentes marcas. Y a mн me gusta mucho el chocolate.
Cuando lleguй a China lo que me sorprendiу que fuera posible regatear casi en todos los comercios. Y allн la gente estб dispuesta a cederle hasta cincuenta por ciento a diferencia del descuento de cinco o diez por ciento que pueden ofrecerte en Belarъs. A nosotros, los estudiantes extranjeros nos contaban en las clases cуmo se podнa bajar el precio. Aprendнamos las frases necesarias y despuйs practicбbamos interpretando los espectбculos pequeсos. Vendнamos y comprбbamos casi todo: manuales, bolнgrafos y hasta la pizarra del aula. Es importante saber hablar y saber comportarse de modo adecuado, entonces el йxito serб inevitable. El comportamiento lo aprendн de mi compaсera china Jian Yi. Siendo una muchacha muy amable y modesta, cambiaba bruscamente su comportamiento cuando comenzaba a regatear: gritaba, pateaba… їPodrй hacerlo yo algъn dнa? Parece que no. Soy demasiado tranquila para tales emociones. Bueno, pero puedo insistir, diciendo: “Si me hace una rebaja, volverй a comprarle y ademбs recomendarй su comercio a todos mis conocidos”. Tambiйn es una soluciуn buena, їverdad?
— Yang Zhi, їcуmo te recibieron en Belarъs?
— Lleguй a Minsk a finales del aсo 1994. Entonces habнa pocos chinos y otros extranjeros por aquн. En el transporte me miraban con curiosidad, la gente en las calles se volvнa… Por un lado, era agradable tanta atenciуn, pero por otro lado me agotaba un poco. Creo que en tu caso pasa lo mismo.
— Sн, tengo que reconocerlo. En Chongqing, en comparaciуn con Beijing, viven pocos extranjeros. Por eso suscitamos el interйs de los habitantes locales: se nos acercan a menudo, preguntando de dуnde somos, de quй nos ocupamos ahн, hasta piden permiso para hacer unas fotos con nosotros. En general, la gente de Chongqing es muy amistosa.
— Lo mismo puedo decir sobre los habitantes de Minsk, que son amables y bondadosos.
— їA quй te costу acostumbrarte?
— Quizбs a la comida. Vine a Belarъs despuйs de graduarme del colegio, no sabнa cocinar. Tenнa que buscar algunos locales para comer. En el comedor los platos me parecнan sosos. Ahora sн que me apetece la cocina belarusa, porque ya estoy acostumbrado, pero antes… Debo confesarlo, hasta comнa a veces en McDonald’s en cuanto apareciу йse. Despuйs empezaron a vender la pasta que se prepara muy rбpido y eso aliviу mi situaciуn.
En efecto, los chinos prefieren la pasta que se prepara en unos dos o tres minutos. Las estanterнas de las tiendas estбn llenas de pasta. Y el surtido puede satisfacer cualquier gusto.
En Chongqing se puede encontrar tambiйn los alimentos habituales para los belarusos. Pero lo que falta es el queso. Este producto lбcteo se importa y, como resultado, es caro. Notй tambiйn que lo compran principalmente los extranjeros. Decidн preguntar a Jian Yi el porquй en Chongqing no comen queso. Resulta que no les gusta su sabor. Es normal: si no hay demanda, falta la oferta.
Jian Yi estudia el ruso en la Universidad de las Lenguas Extranjeras de Sichuan. Esta joven es un verdadero regalo para mн, igual que yo para ella, creo: puedo practicar mi chino con ella y ella conmigo, el ruso. Pasamos mucho tiempo juntas. Hemos visitado la exposiciуn de los Guerreros de terracota: en Chongqing han traнdo las copias y las fotos de los soldados, sus caballos y armamento. Hemos estado en las cuevas de Dazu, que cuenta con diez mil esculturas de Buda talladas en piedra. Hemos cocinado los pelmeni (este plato se prepara de las bolas de carne envueltas en una masa). Me he enterado de que este plato, que comen tanto los belarusos, tiene raнces chinas. Me han invitado tambiйn a la ceremonia del tй. Digas lo que digas, pero los amigos nuevos dan las impresiones nuevas.
— Yang Zhi, їtienes amigos en Belarъs y cуmo es tu pasatiempo?
— Por supuesto, los tengo. Mi vecino es mi amigo. Hemos celebrado juntos la fiesta del Aсo Nuevo, visitamos a menudo uno a otro. Tengo otros compaсeros, con quienes organizamos picnics, descansamos en verano en el lago Nбroch: allн alquilamos una casita y nos distraemos de la ciudad bulliciosa. Hemos visitado muchas ciudades belarusas: Nesvizh, que la familia de prнncipes de los Radzivill habнa elegido como su residencia; Pуlotsk, patria del primer impresor de los eslavos orientales y del ilustrador Francisco Skorina; hemos visto la Fortaleza de Brest, donde los soldados lucharon heroicamente durante los primeros dнas de la Gran Guerra Patria. Ademбs hemos contemplado la belleza de la naturaleza en el vedado “Belovйzhskaya pushcha”… A decir verdad, ya no me imagino mi vida sin esta gente que me rodea.
— Belarъs y China establecieron las relaciones diplomбticas en el aсo 1992. Tuviste la posibilidad de observar el desarrollo de la amistad entre los dos paнses. їCуmo te parece, si han logrado йxitos en este campo?
— Sin duda alguna. Un proverbio dice “Los amigos se conocen en la desgracia”. Belarъs apoyу mucho a China despuйs del terremoto en la provincia de Sichuan: fue uno de los primeros paнses en enviar la ayuda humanitaria a los siniestrados.
Como a mн me interesa mбs la enseсanza puedo enumerar los logros en esta esfera. Actualmente son vigentes varios programas de intercambio de estudiantes: ambos estados asignan las becas para que estudien los jуvenes talentosos. Hace poco en Minsk se ha celebrado la inauguraciуn del instituto de Confucio. En los colegios han comenzado a enseсar el chino, hay muchos cursillos de idioma. En nuestra facultad crece el nъmero de los estudiantes chinos: este aсo son casi sesenta y el aсo que viene se espera que la cifra llegue a cien personas. Es sуlo lo que me viene a la memoria ahora mismo.
Quisiera contar tambiйn sobre la amistad que habнa visto con mis propios ojos. Todo lo que relatarй se refiere a una sola semana que he pasado en Minsk de vacaciones. Primero el embajador de China en Belarъs Lu Guicheng regalу una colecciуn de libros a la Biblioteca Nacional del paнs. Fue la literatura sobre historia, arte, polнtica y economнa china. Lo que me impresionу mбs fue la serie sobre las ciudades chinas. Allн encontrй el libro sobre Chongqing. Hojeбndolo envidiй a mн misma: es que tengo la suerte de que vivo y estudio en la ciudad tan rica en cultura e historia. Despuйs visitй la XVI exposiciуn feria internacional de Minsk, donde estaba presente tambiйn el stand chino. Aunque no muy grande, pero con varios libros interesantes, por eso atrajo la atenciуn de los visitantes.
La abundancia de la literatura china que he visto en Minsk durante las vacaciones y el interйs de los lectores hacia ella me han convencido de que los chinos y los belarusos intentan aproximarse. Unos quieren contar su historia, y otros escuchan atentamente, es decir, leen. Asн deben ser las relaciones amistosas: enterarse de algo nuevo sobre su amigo significa aproximarse.
— Yang Zhi, їcуmo ha cambiado Belarъs en comparaciуn con la dйcada de los 90?
— Se hizo mбs fuerte. Ante todo en la economнa. Apareciу la estabilidad, el nivel de vida creciу. Minsk se hace mбs bella, se construyen muchos edificios, se puede mencionar como ejemplo la Biblioteca Nacional que tiene la forma de diamante. El aсo pasado la facultad de periodismo se trasladу en un edificio nuevo muy moderno. Alegra que no se paren las obras de construcciуn en la ciudad: esperamos la apertura del campus estudiantil.
Cinco meses que he pasado en China no son suficientes para hablar de algunos cambios. Pero me gustarнa destacar que cuando entraba en los supermercados chinos y veнa el surtido enorme de mercancнas, no podнa creer que antes aquel paнs sufrнa de falta de alimentos. La polнtica abierta orientada a las reformas logrу superar aquel problema. En lo que toca a la clase media, pues en China es un fenуmeno real: estб en su formaciуn.
— їQuй es para ti la Belarъs de hoy?
— A decir verdad, es mi segunda patria ya. Estoy feliz de que mis aсos estudiantiles los haya pasado aquн. Tal vez me quede para vivir y trabajar en Belarъs. Todavнa no lo tengo muy claro, pero ya estoy pensando en eso. їY quй es China para ti?
— Todavнa no puedo decir que sea mi segunda patria. Pero sй que al principio siempre hay problemas. Pero poco a poco me acostumbro al lugar, a la gente. Y ahora, despuйs de varias semanas de vacaciones ya echo de menos a Chongqing. Me alegra que ponto vuelva allн.

Olga Korney
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