Agradeciendo la gente buena

Ella vino a Belarús –que había conocido estando en China– para continuar sus estudios aquí

Ella vino a Belarús –que había conocido estando en China– para continuar sus estudios aquí. ¿Qué la atrajo? ¿Qué la impresionó? ¿Qué inspiró a mis interlocutores, estudiantes de postgrado de la Universidad Nacional de Belarús para profundizar sus conocimientos precisamente aquí, en nuestro país?   


 Nos encontramos en una cafetería situada en frente de la Academia Nacional de Ciencias de Belarús. Éramos cuatro en la mesa: Bao Ying, Zhang Hongshan, ZhaoNenzhany yo. Mis interlocutores son estudiantes de postgrado de la Universidad Nacional de Belarús. Bao está estudiando en la Facultad de Relaciones Internacionales, a su vez, Zhang y Zhao en la Facultad de Filología. Son personas amigables y hablan mucho, aunque se nota que se sienten un poco nerviosos, pero eso no nos molesta conversar abiertamente.

— ¿Por qué decidieron estudiar en el extranjero?

Bao: Desde hace mucho tiempo he decidido aprender el idioma ruso, como una especialidad. Así que he tomado la decisión de profundizar mis conocimientos sobre el tema. El año pasado, fue lanzado un proyecto de cooperación entre nuestros países. Y yo vine aquí en un intercambio.

Zhang: Vivo en Belarús durante seis años. He conocido su país a través de Internet. He leído que es muy tranquilo, no hay guerras, la gente vive en paz y amistad. Por lo tanto, he tomado la decisión de venir aquí.

Zhao: Como Bao, a mí también me interesaba siempre el idioma ruso. El estado me prestó beca para que yo pudiera estudiar aquí. Esto no sucede a menudo, por lo que no quiero perder esta genial oportunidad.

—¿Hubo dificultades para adaptarse a la cultura local? Seguramente Belarús es diferente de China, y Minsk se diferencia de sus lugares de origen.

Bao: No se trata de una dificultad, sino del aprendizaje de otra cultura. Por supuesto, la diferencia entre los dos países es muy grande. Yo vivía en Mongolia Interior, región autónoma situada en el norte de China, y la cultura de ahí es mixta. En China, hay muchas nacionalidades diferentes. En mi ciudad natal la mitad de la población son representantes de las pequeñas nacionalidades. El resto son los nantsi, la nacionalidad dominante de China. Claro que en su país también hay un gran número de nacionalidades, pero todas ellas viven dentro de la misma cultura. Peroen nuestro país, reitero, tenemos cultura mixta.

Zhang: Mi ciudad natal se llama Xi Chun, se sitúa en la provincia de Hei Long Jiang,  también en el norte de China. Yo mismo soy hanets, al igual que la mayor parte de los residentesde mi ciudad.

De hecho, Belarús tiene una cultura específica, ya que tenemos una gran cantidad de culturas diferentes sin dominación pronunciada.

Zhao: Mi ciudad natal de Antu se encuentra en la provincia de Jilin, cerca de la frontera con Corea del Norte. Es muy cerca de Rusia. Por allí es muy común ver a los extranjeros: tanto los coreanos del norte, como los rusos. Por razones económicas, toda la publicidad en la ciudad está presentada en tres idiomas: ruso, chino y coreano. Así que, además del idioma chino, yo entiendo muy bien también el coreano, y aquí aprendo el idioma ruso.

— ¿Cuál de las dos lenguas estatales de Belarús ustedes han aprendido más fácilmente?

Bao: Antes de venir aquí yo no conocía el idioma belaruso. En China casi no lo enseñan. Elegí el idioma ruso como especialidad, a su vez, el belaruso probé aprenderlo cuando ingresé en la universidad. En mi opinión, la gramática del ruso y el belaruso se parecen mucho, sólo la pronunciación es distinta. Pero a mi parece restos dos idiomas son más difíciles que el inglés, por ejemplo.

Zhang: Por lo que yo estudiaba en la Facultad de Filología, estudiada un poco el idioma belaruso. Eso fue hace tres años. Lo decidí hacerlo, porque en el transporte público todas las inscripciones están escritas en el idioma belaruso. “¿Qué es eso? No entiendo nada”, decía yo. Creo que elbelaruso y el ruso son idiomas muy diferentes. Ahora leo bien en belaruso e incluso hablo un poco. Pero hablo mejor el ruso, en realidadme cuesta hablar el belaruso.

Zhao: Estoy aquí sólo un año, no tan mucho tiempo como Zhang. No hablo el belaruso, pero me parece que alguien que habla bien el ruso puede entenderme fácilmente.

Bao (se ríe): No, no es fácil.

Zhao: A menudo pedía ayudarme a los “intérpretes” en las conferencias. El profesor daba clases en el idioma belaruso, y yo no entendía nada. En estos casos, normalmente junto a mí se sienta uno de los estudiantes belarusos para traducirme.

— ¿Tiene a muchos amigos en las escuelas chinas que deseen inscribirse en las universidades belarusas?

Bao: Unos pocos. Aquellos –que eligen el idioma ruso como una especialidad– son muy pocos. A algunos chicos –que conozco– viven ahora en Rusia, y es comprensible, porque mi ciudad natal se encuentra en la frontera entre China y Rusia. Gracias a este hecho desde la infancia conocía un poco la cultura rusa. Pero a las personas –que entran en las universidadesde Belarús– les he conocido aquí, en la escuela no las tenía.

— ¿Después de la graduación planean volver a China, o quieren vivir y trabajar aquí, en Belarús?

Bao: Me gustaría quedarme aquí, pero no puedo. El acuerdo dice que después de graduarse de la universidad, tenemos que regresar a China y trabajar allí durante al menos dos años. Sólo después de este plazo podemos elegir algo según nuestro propio deseo. Así que voy a trabajar en China, y luego decidiré qué hacer a continuación.

Zhang: Tan pronto como recibí el diploma, empecé a buscar un trabajo porque mi novia (indica a Zhao), acababa de llegar. Ahora estoy esperando, cuando terminará de estudiar y luego veremos.

Zhao: Todavía tengo que estudiar aquí tres o cuatro años, luego obtener un diploma. Después de eso me gustaría encontrar un trabajo aquí.

— ¿Le gusta estudiar en Belarús? ¿Qué tan bueno tiene Belarús para ofrecer a un estudiante extranjero?

Bao: Me gusta mucho Belarús. Su gente es bondadosa, competente y cortés. En todas partes hay orden, muy rara vez veo que en algún lugar no respetan reglas. Esto se puede notar incluso en las colas.

Y si uno tiene alguna duda, puede preguntar a cualquier persona en la calle: todo el mundo estará dispuesto a ayudar. En mi primer día en Minsk, yo no sabía nada y no entendía dónde estaba. Pregunté a un transeúnte, pero él no pudo explicarme a dónde ir. Pero mi pregunta oyó otro desconocido. Inmediatamente se me acercó y ayudó. Es muy buen gesto. Así que nos ayudan mucho las personas locales. Por lo tanto, mis amigos y yo estamos agradecidos a su gente bien amigable.

Además de eso, me encanta vivir en su ciudad limpia y hermosa. Me gusta respirar el aire limpio.Por ejemplo, en China, en las ciudades desarrolladas no tenemos aire limpio. En general, Belarús es un buen país, y estoy feliz por la oportunidad de estudiar aquí.

Zhang: Aquí todos los profesores son muy buenos. Si eres un buen estudiante, te dan muchos elogios. Si tardas, empiezan a preguntar por tí: “¿Dónde está Zhang? ¿Por qué no está en la clase?” (se ríe). Los profesores se preocupan por sus estudiantes.Además de eso, me gusta su servicio médico. Acaba de regresar del odontólogo: me ha hecho corona de cerámica. El doctor es bien centrado, serio y atento. Y me ha atendido muy bien.

Zhao: También creo que sus profesores son muy profesionales y responsables. A menudo prestan atención no sólo en los estudios, sino también en la vida del estudiante y su salud. Cuando me enfermé, todos los días mi tutora me llamaba y se preocupaba por mí.

Antón Mardilóvich
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