Voz, estilo, gusto, intelecto

La mayoría de nosotros tiene una herramienta fenomenal: la voz, que refleja nuestra personalidad, nuestras emociones y experiencias, así como trasmite nuestro estado de ánimo.
La mayoría de nosotros tiene una herramienta fenomenal: la voz, que refleja nuestra personalidad, nuestras emociones y experiencias, así como trasmite nuestro estado de ánimo. Además de eso, la voz influencia en los demás. La belleza y la magia de esta maravilla de la naturaleza, la capacidad de utilizarla para que cante el alma del oyente, las descubren en el colegio nacional de arte de Minsk, enseñando todos los rasgos peculiares de la profesión de artista pop.


El colegio me impresio nó mucho. Yo nosabía que aquí siembranse millas que luego darán brotes. No, no me refiero a la agricultura. Se trata del escenario de la música popular.¿Si me gusta la moderna música belarusa? Sí y no. Detrás de “sí” se es con de el profesionalismo de nuestros artistas. Su cantono subemi adrenalina, pero tocami nervio. Con el “no” está relacionada la falta de sencillez escénicay la naturalidad en los, que no revelan su mundo interior cantando. No puedo olvidar a una chica de Dinamarca. Ella ganó el concurso internacional de canción, “Eurovisión-2013”. Las cantantes como Emmili de Forest, son verdaderas estrellas, que no sólo iluminan todo alrededor, sino también calientan.En mi opinión, los cantantes de la música pop no son muñecas y títeres saltando, sino un alma cantando y sintiendo la música, aquella misma, que el gran Platón la caracterizó como elespacio cósmico. Claro que me doy cuenta de que hay diferentes géneros de canciones y el tiempo de tecnologías dicta suspropias leyes también a en esta esfera.Y no es ninguna catástrofe, sino el desarrollo de la misma vida. Y es sumamente importante en este desarrollo seguir valores.Y desde este punto de vista mi conversación con Elena Atrashkévich, pedagoga, compositora, directora de la facultad, “Arte de la música popular” y muy buena especialista en el campo musical me animó mucho.

Ella asumió este cargo después de pensar mucho. Se necesitó tiempo para que la fundadora del famoso grupo artístico de aficionados, “Cantamos juntos”– que ya existedurante diecisiete años– decidiera hacer este paso muy importante.

Creo que fue eso por ser muy ocupada: en 2008 Elena Atrashkévich fue elegida miembro de Junta Directiva de la Asamblea Nacional de Belarús. A la pregunta, cómo la persona creativa lograba solucionar temas legislativos, ella contestaba con toda la honestidad: “Me eligieron y yo trabajaba honestamente. Nunca queríaser sólo diputada, pues soy profesional en la esfera de música. Pero cuando es necesario ayudar a la gente, lo haría obligatoriamente”.

Por la contribución creativa al desarrollo de nuestro país a Elena Atrashkévichse le fue otorgada la condecoración honorífica, “2000 años de cristianismo”. Y no es el único premio que le ha sido concedido. A propósito, el himno de la provincia de Minsk fue compuesto por Elena Atrashkévich.

Nos reunimos para conversar sobre el proceso de aprendizaje en el colegio nacional de arte de Minsk, qué esfuerzos senecesitan para logra la perfección de la habilidad vocal y cuál es la diferencia entre nuestro arte de canto y del europeo.

Elena Atrashkévich durante los clases en vocal con el laureado de los concursos republicanos Alexandr Savinets

— Elena Víktorovna, ¿por qué se presentó la necesidad de crear lafacultad y separarla de otros tipos de arte?

— Las canciones pop son una dirección perspectiva en Belarús, donde hay muchos jóvenes que cantan y por lo tanto, hay que enseñarlos. A pesar de que en nuestro país hay suficiente número de estudios musicales profesionales, el colegio de arte tiene otro nivel de profesionalismo. Por lo tanto, debe ser desarrollado. A propósito, a partir de una edad temprana los chicos belarusos ya saben lo que es la banda sonora y cómo trabajar con la misma. A su vez, en Europa Occidental esto se considera sólo una distracción, es una especie de karaoke.

— Su facultad es creada hace poco tiempo. ¿Cuáles son los logros más importantes de sus estudiantes?

— En realidad, son muchos. Nuestro graduado, Eugeni Slutsky, es el ganador del proyecto de televisión, “Academia de Talentos”. A Ksenia Zhuk, ahora la reconocida cantante belarusa, la integrante de grupos vocales, “Sonika” y “Navi”, se la invitan con frecuencia a cantar como solista de la Orquesta Presidencial. Eugeni Dóliches el laureado y el ganador de los concursos nacionales, participante del festival nacional, “Slaviansky Bazar-2012”. Alina Molash –integrante de un trío– tomó parte del Festival de Canción de Eurovisión Junior y este año ha ganado el Gran Premio en el Festival de Canción y Poesía. Y no tengo ninguna duda de que el nombre de esta joven de 17 años de edad pronto conocerá todo el mundo. MishaSosunov–estudiante de tercer año– participó en un sensacional proyecto de televisión rusa, “Quiero ser parte del show de Meladze”, y pasó por una selección muy dura. Román Voloznev –uno de los ganadores de la “Nueva Onda”– ahora está trabajando con Vladímir Presnyakov, famoso cantante ruso. Además de eso, Román compone obras musicales. YekaterinaKhutinets, AlexeiGross y muchos otros sonlos ganadores de los concursos vocales nacionales e internacionales y los becarios del Fondo Presidencial de apoyode jóvenes con talento.

— ¡En cinco años sus estudiantes lograron éxitos tan importantes! ¿Trata de forma individual a cada uno de sus estudiantes?

— También es eso. Trabajamos de forma selectiva con los niños. Imagine, a muchos incluso se les dicen que no ingresen en nuestro colegio. Pero el personal docente en nuestro colegio es muy profesional.La profesión nuestra esmuy dura, aunque parece ser fácily alegre. Ser un cantante de calidad es un trabajo muy complicado. Además de cantar, tenemos que desarrollar en nosotros mismos el sentido de gusto y estilo. También es muy importante el intelecto: la música popular exige mucho respeto. Estos son los componentes obligatorios para un moderno cantante de música popular. Se trata de una nueva generación de gente educada no sólo a partir del desarrollo de la voz, sino también del contenido interno. No necesitamos a la gente que no tiene qué decir al público. Además de eso, nuestros estudiantes son adolescentes de quince años, a los cuales el colegioda un impulso a crecer muy rápido. El programa de estudios aquí es muy complicado, es necesario aprender el oficio, pero los chicos quieren enamorarse y alegrarse sin control... Pues son jóvenes y sus fuerzas vitales sobresalen y ellos corren no saben a dónde. No todo el mundo es capaz de enfrentar dignamente todos los problemas de esta edad, pero nosotros estamos para ayudarles y dirigirles hacia su carrera profesional.

En el clase de la maestra Svetlana Borahava

— ¿Cuáles le gustaría ver a sus estudiantes?

— Me gustaría que sean personas autosuficientes y felices en la profesión que ellos han escogido. Espero verlos disfrutando de la vida. Me gustaría ver sus ojos felices, así como percibir su gran deseo de mejorar a diario. A propósito, el nicho de la música popular en nuestro país no está muy ocupado como se parece a primera vista.

— A uno de sus estudiantes durante la interpretación de la canción, “Babyyou”, usted ha dicho: “La canta al estilo eslavo, y debería cantarla a la manera europea”. ¿Cuál es la diferencia entre la interpretación belarusa y europea?

— La cultura musical de Europa Occidental y de Norteamérica ofrece a los jóvenes un buen material de mucha calidad. Ellos lo toman con mucho gusto, lo aprenden y a veces se “enganchan” con el mismo. Aquí es donde aparece el conflicto: nuestros estudiantes no entienden que a causa de las especificidades nacionales, por ejemplo, las canciones de CelineDiono de Cristina Aguilera. Por lo tanto, eligiendo el repertorio, los estudiantes no se sienten seguros. Por ejemplo, a mí me gustaría escuchar la interpretación de la canción, “Kalinka-malinka”, en elbuen idioma ruso sin acento, en otro caso, para mí es todo un kitsch. De esta misma manera los europeos nos toman a nosotros, cuando tratamos de cantar en el idioma inglés, pronunciando mal las palabras y articulando aún peor la entonación extranjera. De moda están “tres notas y dos acordes”. Pero hoy en día me agrada mucho lo que mañana no será popular y hasta será olvidado. Por lo tanto, mi tarea es hacer conocer a los jóvenes la obra de los autores y los compositores, cuyas composiciones son para todos los tiempos. Cuando los chicos comienzan a conocer las obras clásicas belarusas o rusas, ellos obtienen gran placer de aquella música, que interpretan.

Y yo entiendo por qué. En estas obras, la melodía está escrita según las leyes del desarrollo de ola, cuando un salto se llena con movimiento seguido... Se trata de un principio de la dramaturgia musical, por ejemplo, del genial compositor ruso, Piotr Tchaikovsky. Además de eso, vale la pena acordar de la herencia musical de Isaac Dunaevskiy y Maxim Dunayevsky: Dios mío, ¡qué clase de armonía tienen sus composiciones musicales! Las obras de jazz es nada en comparación. Cuando los chicos comienzan a conocer esta armonía, se sienten muy atraídos por la ella. Lo mismo pasa en el caso con las canciones del repertorio de Igor Talkov o Alla Pugachova y yo veo cómo los estudiantes las descubren para sí mismos de un modo poco diferente. Así, en la vieja canción nace una nueva vida. Lo que está muy bien. La canción –que cantaban antes– ahora es imposible sólo tomar y repetir. A esta altura, hay diferente visión de la música eslava con su melodía, cantilena y timbre... Por lo tanto, la canción belarusa debería ser presentada muy cuidadosamente, no se puede entrar en la misma, por así decirlo, en las “botas de calle”.

— ¿Es decir, hay que hacerlo ligeramente, como en los zapatos con tacones de aguja?

— Voy a explicar. Es necesario tener un buen gusto musical, la habilidad de sentir la canción, así como comprender la espiritualidad de los eslavos.

Además de eso, cada cantante debe tener la predisposición a todo. El arreglo de la canción belarusa no debe reducirse a “umtsa-umtsa”. No es suficiente hacerla rítmica o añadir una síncopa. Tal vez, sería más conveniente para la canción rusa, ucraniana o inglesa, pero es imposible tratar de este mismo modo la canción belarusa. Tenemos una rica cultura de canción formada a lo largo de décadas y siglos. Debemos seguirla, pues será difícil recuperarla.

— ¿Promueve usted el arte popular?

— Hace falta hacerlo. En el último año, celebramos la década de la música belarusa. Nos reunimos con EduardKhanok, DmitryDolgalev y otros compositores e intérpretes de Belarús. Los chicos se quedaron muy sorprendidos porla sinceridad y profundidad, que fluía desde el escenario. Ellos se dieron cuenta de que en Belarúsexiste un enorme reservorio de la cultura espiritual. Lo que es muy hermoso...

— ¿Pero por qué todo el mundo canta canciones europeas, y los europeos no cantan canciones belarusas?


— No debemos olvidar que somos parte de Europa. Pero es la parte diferente. Nuestro arte es emocional. Los europeos occidentales también tienen sus propias emociones, sino ellas se expresan de manera diferente. Nuestras letras son más profundas y poéticas. A su vez, el idioma belaruso es la segunda lengua después del italiano por su melodía. ¡Es impresionante en su belleza original! A propósito, su fonética se parece con la de Europa Occidental, lo que muchos ni siquiera saben. Cuando los grupos belarusos vienen a dar conciertos en países occidentales, les piden cantar nuestras canciones propias. Al público de allí se le encanta como suena nuestro idioma.

— ¿Así que tenemos que partir de nuestras raíces?

— Apriori. La sabiduría del mundo ya ha sido descubierta y escondida en el folclore. Así la misma se conserva para las generaciones futuras. Por lo tanto, no debemos renunciar a la herencia, una vez atraídos por las tendencias actuales y al adoptar las tendencias modernas.Es más correcto sería partir de nuestras propias raíces, enriqueciendo nuestro arte popular.Entonces el don divino de transmitir hermosos sonidos haría aún más armonioso el mundo alrededor.
 
— ¿Cree que el arte podría cambiar el mundo para mejor?

— Imagine, por favor, su vida en blanco y negro. Y de repente aparece la frase melódica... Estoy convencida de que el arte y la cultura pueden mejorar la imagen del feroz mundo moderno. Los chicos –quese dedican a la creatividad– son diferentes. Ellos tienen una visión particular del mundo. Ellos no tienen miedo de ser sentimentales, lo que significa, que en algunas situaciones difíciles ellos serán más tolerantes y más amables con otras personas.

Alisa Krasovska
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