Todo depende de la sinceridad

Galina Meshkova es diseñadora de moda, miembro de la Unión de Diseñadores de Belarús, presidenta del jurado de numerosos concursos y festivales internacionales de moda

Galina Meshkova es diseñadora de moda, miembro de la Unión de Diseñadores de Belarús, presidenta del jurado de numerosos concursos y festivales internacionales de moda. Además de eso, es la candidata a doctora en ciencias de arte, profesora asociada de vestuario y textiles de Academia Nacional de Artes de Belarús y autora del libro, “Historia de la moda belarusa”.


Galina Meshkova junto con modistas jovenes

A propósito, una presentación multimedia de esta edición única ha tenido lugar recientemente en el Museo Nacional de Historia de Belarús.

En el mundo de la moda la señora Galina Meshkova ha entrado en la edad de cinco años. Esto ocurrió gracias al sombrero “aburrido” de paja sin decoración. La pequeña Galina sin el permiso de los adultos tomó las tijeras y cortó el sombrero a su gusto. Luego hizo un moño de los pedazos de la paja y lo cosió con el hilo negro. Al ver el objeto raro en la cabeza de su hija, su madre se puso muy molesta. Pero a todos se les gustó mucho el sombrero de la futura diseñadora de moda. Y todos sus diseños hechos mientras crecía fueron recibidos muy bien...

Una vez graduada del instituto de arte teatral (ahora es la Academia Nacional de las Artes — Aut.) en 1976, Galina en seguida comenzó a trabajar en la Casa de Modelos de Belarús. En los tiempos de la antigua Unión Soviética hubo sólo tres instituciones de este tipo: en Moscú, Tashkent y Minsk. Según Galina, los tiempos eran difíciles: la escasez de toda la fornitura... Pero ella siendo diseñadora principal tenía fuerza y resistencia para que en un tiempo récord hacer diseños, solucionar numerosos problemas técnicos y viajar por el gran país...

Hoy en día el Centro de Moda de Belarús –ahora así se llama la Casa de Modelos de Belarús– no sólo es el fabricante líder de la ropa femenina en nuestro país. En su base fue creado el Instituto de la Moda, donde se celebran talleres y mesas redondas, así como tienen lugar las demostraciones de las colecciones de los diseñadores principiantes y más experimentados locales y extranjeros.

A partir del año 1982, Galina Meshkova ocupa el cargo de la directora del laboratorio experimental, “Progreso”, donde se están creando las colecciones para los talleres de enseñanza. De hecho, Galina se dedica a los proyectos de diseño que se convierten en modelos de moda para todos los estudios de moda de la ciudad de Minsk.

El Teatro de la Moda de Minsk creado siguiendo el ejemplo del Teatro de la Moda de Moscú (Rusia) –dirigido por el reconocido diseñador ruso, Vyacheslav Záitsev– también fue una idea de la señora Galina. Entonces no había nada parecido en todo el espacio soviético...



La síntesis de los diversos géneros del arte requería un extenso trabajo de todo un equipo de expertos. En primer lugar, era necesario hacer bocetos para diseñar la “imagen” de la demostración y luego realizarla en escenario. Por lo tanto, mientras que en el podio se celebraba un ensayo general, en los talleres se trabajaba muchísimo.

Se seleccionaban telas, se desarrollaban nuevos tipos de acabados, bordados, apliques, incrustaciones, sombreros... Las demostraciones tenían nombres muy interesantes: “Hermitage”, “Aves”, “Hojas Volando”, “Encuentro”... Era todo un know-how en el mundo de la moda belarusa inventar el nombre de una colección que reflejara su esencia. Por ejemplo, en la demostración, “Soy una mujer de negocios, pero...”, la clásica estricta originalmente estaba conectada con detalles bien románticos: habían blusas con volantes, faldas con pliegues plisados y arrugas. A su vez, los colores de los trajes eran morados y rosados suaves, así como amarillento-lechosos.

En los desfiles, a los que asistían los expertos de todas las provincias de Belarús, los jóvenes diseñadores tenían la oportunidad de conocer nuevas tendencias de moda. A petición de los espectadores las actuaciones se celebraban varias veces por semana. El Teatro de la Moda de Galina Meshkova, como escribía la prensa de entonces, fue todo un éxito.

Es cierto, los concursos y festivales en la industria de la moda comenzaron a organizarse en los años noventa del siglo pasado. Y Galina Meshkov estaba en su inicio. A través de la participación en concursos, ella siempre estaba al tanto de las nuevas tendencias de la moda cambiante, comunicándose con interesantes celebridades creativas. Entre ellas el diseñador de moda ruso, Vyacheslav Záitsev, el historiador de la moda rusa y parisina, ahora el presentador de televisión, Alexander Vasíliev, uno de los más reconocidos diseñadores industriales de Rusia, Vladímir Zubets, la directora de la primera empresa privada de costura en la antigua Unión Soviética, en Moscú, Mila Nadtochy. Así como Pierre Cardin, que, a propósito, se hizo famoso en Belarús por el hecho de quitar el calzado durante el ensayo a la demostración de sus colecciones y caminar en los calcetines por el podio, tapizado con el lino blanco para no mancharlo.

Lo que es interesante que pensar en el componente comercial de sus proyectos e iniciar su propio negocio a Galina Meshkova en su momento se la animó Annelise Mann, la directora de la escuela francesa de los estilistas, “Esmod”, al contar sobre la comercialización en Francia. Su pregunta: “¿para qué hacer modelos para las modelos?” obligó a los diseñadores belarusos a emprender la búsqueda en esta dirección.


Los trabajos de autor de Galina se vieron en muchos países occidentales

Hace falta señalar que las prendas de Galina Meshkova fueron presentadas en muchos países occidentales. La idea original de la diseñadora belarusa se reflejó incluso en los nombres de sus colecciones: “Cuando uno va a trabajar con ganas”, “Divas Belarusas”, “La felicidad está en el bolsillo...”

Trabajando muchos años en la esfera de la moda belarusa Galina fue parte del jurado de más de sesenta veces. También fue la presidenta de “Amphora Blanca”, “Molino de Moda”, “Nuevos Nombres”, “Praleska Azul”, “WorldSkills Belarús-2016” y “Semana de la Moda Belarusa”... Su opinión competente siempre está apreciada por sus colegas.

Más de veinte años la señora Galia enseña en la Academia Nacional de las Artes de Belarús. Sus estudiantes eran artistas reconocidos hoy en día como Tamara Korako, Zhana Kapústnikova, Liudmila Labkova, Karina Galstyán y Ekaterina Bulgakova, que está creando prendas para los espectáculos puestos en la escena en el Teatro Nacional de Ópera y Ballet Bolshoi.

Recientemente Galina Meshkova ha sido galardonada con el distintivo, “Por la contribución al desarrollo de la cultura de Belarús”. La mujer tiene mucha fuerza vital, paciencia, energía y positivismo.


Los jóvenes de hoy en día tienen importante interés hacia motivos étnicos

En 2001, Galina creó una asociación pública, “Cooperación de las mujeres emprendedoras y creativas”. Por lo tanto, ella cumplió con su deseo de muchos años: unir a las mujeres dotadas y talentosas de Belarús.

Hace poco en el Museo Nacional de Historia de Belarús ha tenido lugar una presentación de la primera en el país galería multimedia, “La Historia de la Moda Belarusa”. También es el resultado de muchos años de trabajo de la señora Galina. Además de eso, pronto está previsto publicar una edición única del libro con el mismo nombre.

— ¿Galina, a qué será dedicado su nuevo libro?

— Me gustaría mantenerlo en secreto hasta su publicación. Permítame decir que en mi nuevo libro yo cuento sobre el desarrollo de la moda belarusa: desde los años cuarenta del siglo pasado hasta la actualidad. Justo después de la Segunda Guerra Mundial en Minsk fue creada la Casa de Modelos de Belarús. Con su creación empezó el desarrollo activo de la industria ligera en nuestro país.

— Sin embargo, la historia del traje nacional belaruso tiene sus raíces en la Edad Media...

— Es cierto, el traje nacional al igual que la nación belarusa comenzó a tomar forma en el siglo XIII. Por lo tanto, si analizamos los trajes de diferentes regiones de Belarús, veremos mucha diferencia. Esto se debe a la influencia de la cultura de los países vecinos. Por ejemplo, nuestras regiones del sur han copiado la “plakhta” ucraniana: la parte de cinturón de las prendas de mujer, que ahora es parte de la ropa étnica belarusa. También el clima y el modo de la vida dictaron sus condiciones. Los aldeanos necesitaban principalmente la ropa bien abrigada. Todo el mundo ponía camisas: desde los pequeños hasta las personas mayores, sin importar su estatus social. El cinturón servía como un talismán, sin el mismo no salían de sus hogares. Una mujer casada debía cubrir la cabeza con un pañuelo. Originalmente, el ornamento era de color rojo y negro. Es más, el primer color dominaba, pues era un símbolo de la vida y protegía de cualquier mal. Los patrones geométricos se aplicaban en el cuello, las mangas y la parte inferior de prendas de vestir. A esto, a propósito, está dedicado el libro de texto, “Historia del Ornamento”, de Liubov Butkévich.

— En su opinión, si hacemos análisis de los trajes nacionales de Europa, ¿qué lugar ocupará el traje nacional belaruso?


— Estoy segura de que ocupará una posición de liderazgo. Anna Barvénova, candidata a doctora en la historia de artes, demostró en su tesis de que, por ejemplo, la “namitka” belarusa –tocado tradicional de las mujeres eslavas del este– tiene sus raíces en la época del gótico, que se impuso en Europa Occidental en el siglo XV. Así que el traje típico belaruso está cotizado altamente.

— Creo que los jóvenes de hoy en día tienen importante interés hacia motivos étnicos...

— Es cierto y no se trata solamente de personas jóvenes... Y me alegro de que esto está sucediendo.

— ¿En Europa Occidental tienen interés hacia las ideas de nuestros diseñadores?


— En Europa Occidental a los diseñadores belarusos se los llaman “generadores de ideas” y reciben sus obras con mucho interés. Nuestros diseñadores han ganado reconocimiento en muchos países. Recuerdo que las colecciones del Centro de la Moda de Belarús –presentadas por primera vez en China en 1994– tuvieron mucho éxito. A nuestras muchachas –que mostraban la ropa– llamaron las “chicas del país de cisnes blancos”: todas las prendas fueron hechas en los colores claros del lino belaruso. Y en 1997, las colecciones de ropa, “Titanic”, de Nina Ostapenko y “La Scala” de Alesya Andreyuk formaron parte del Catálogo de la Moda Europea en Düsseldorf. En general, la característica distintiva de la moda belarusa es una noble simplicidad y el énfasis en la individualidad.

— Sin embargo, nuestra moda de la calle se ve muy internacional...

— Vivimos en un tiempo de integración y globalización. Ahora se puede volar a cualquier parte del mundo y conocer otra cultura, comprar algo típico y ponerlo en casa en la primera oportunidad. En esto está nuestra peculiaridad: como en cualquier país europeo nos ponemos el traje elegante, pero al mismo tiempo nos encantan prendas de los “cuentos orientales, por ejemplo, los pañuelos de cachemira de la India y chales de algodón...

— ¿Qué influenció en la formación de su propio estilo?


— Siendo mujer joven, durante algún tiempo yo viví con mi esposo en Argelia. Me dedicada a cuidar a nuestro hogar y mi marido trabajaba como traductor del idioma francés. Ese período de la vida en el exterior me ayudó a manifestarme en la profesión elegida. Recordé para toda mi vida el sol del norte de África y el cielo azul, los techos de colores de las casas y las playas de arena blanca del Mediterráneo. En las tiendas francesas me gustaba probar abrigos de piel, capas, vestidos de verano. También absorbía la étnica árabe con sus albornoces y bufandas visitando bazares orientales. Tuve mucha suerte de ver la influencia mutua de varias culturas y conocer de cerca a cada una por separado.

— En su opinión, ¿cómo uno debe vestirse para sentir una armonía? ¿Cómo creó su propio estilo?

— El verdadero estilo no se expresa en el lujo, sino en la capacidad de crear un conjunto de ropa. La moda ha dejado de ser un dictador. No impone nada, no requiere y no prohíbe. Ella nos da una libertad ilimitada de elegir y crear. Hoy en día, seguir la moda significa ser capaz de fantasear y no tener miedo a experimentar. Mi imagen fue creada gracias a variados accesorios de moda, como, por ejemplo, una bufanda inusualmente atada. Siempre trataba de acentuar la cintura y me gustaba mucho poner cinturones y llevar pulseras. Ahora se puede decir que es mi toque especial.

— ¿Qué le parece, en qué está el secreto de la eterna juventud y la belleza de una mujer? ¿Qué es necesario hacer para eso?


— Es importante ser femenina, un poco ingenua, natural en sus modales, sincera y encantadora en una conversación, y también un poco soñadora...

Alisa Krasóvskaya
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