Miras en la idea

Las compañías de construcción de Belarús están ampliando la geografía de servicios en Rusia y Kazajistán

Las compañías de construcción de Belarús están ampliando la geografía de servicios en Rusia y Kazajistán


El negocio belaruso tiene tantos años como la Belarús independiente. Son prácticamente 20 años. Precisamente a principios de los años 90 surgían las primeras iniciativas. Con el tiempo los que apostaron por las ideas y tecnologías se convirtieron en grandes compañías con buena reputación, demostrando a sí mismo y a otros: en la Patria se puede alcanzar todo con su inteligencia y manos.


Acordar una entrevista con Nikolái Chernoshéi, director de la compañía perforadora Delta, no es muy fácil. El empresario con 25 años de la antigüedad siempre está de viaje. Por fin nos cruzamos por teléfono en el metro de Moscú:

— Acabamos de firmar un contrato, el lunes estaré en casa. Estoy dispuesto a una entrevista.

— ¿Su sede está en la región de Réchitsa?

— Si, en la aldea Borschiovka.

¿Borschiovka? Conozco bien esta aldea. Se ubica en el cruce de las regiones de Gómel y Réchitsa. Pero parece extraño: la compañía perforadora Delta, líder en su segmento del mercado, y una pequeña Borschiovka. ¿Puede ser que es la patria chica del director? ¿O las preferencias públicas de los últimos años le hicieron llegar a este lugar remoto? Nikolái Chernoshéi, un hombre entrecano y muy enérgico, al vernos corrige mis suposiciones con cuidado:

— En Gazprom de Rusia tampoco creyeron al principio. Decidieron venir y comprobar si hay tal compañía perforadora en la aldea Borschiovka. Se convencieron. Ahora colaboramos. ¿La patria chica? Se puede decir así. Llevo trabajando aquí ya unos 30 años. Vine a la aldea antes de las preferencias especiales que son disponibles ahora para los empresarios primerizos. Se puede envidiar en el buen sentido de la palabra. Por eso ahora en los alrededores hay muchas firmas pequeñas. Al principio había sólo Delta. Tanto más es extraño oír a veces que es difícil trabajar en Belarús.

Él cuenta que comenzaban con surtidores de agua en las haciendas privadas. Cuando en los años 90 la situación se empeoró, y los partidos geológicos uno de los cuales encabezaba el ingeniero-geólogo Chernoshéi resultaron inoportunos, tuvo que reestimar la vida:

— Decidimos fundar nuestra propia firma de perforación de surtidores de agua. Entonces Delta estaba compuesta de seis personas y el equipo de segunda mano. Atraje a la gente con la promesa de comprar pisos al ganar el primer dinero. Dentro de dos años lo hicimos. Cinco pisos los compraron en Réchitsa. Desde aquel tiempo sé con seguridad: para obtener el rendimiento es necesario cumplir con tu palabra.

En diferentes tiempos el comercio se desarrollaba de diferente modo. Pero según sus palabras, en los momentos clave el Estado siempre creaba los puntos de apoyo que permitían avanzar y desarrollarse. Él está recordando: era un año pesado. Y entonces los servicios de empleo comenzaron a conceder subsidios para nuevos puestos de trabajo. Delta propuso el proyecto para 21 puestos de trabajo y creó 60:

— Entonces este dinero nos permitió comprar equipos, principalmente ZiL-131. Estas máquinas nos dieron fuerzas. ¿Y la historia de la primera publicidad? Posiblemente era la intuición. Por el último dinero rodamos un vídeo chic. Pero lanzarlo en la televisión es un placer caro. De pronto se toma la decisión: las empresas belarusas se publicitan en la tele gratis. Nos publicitaban durante dos meses, aparecieron los encargos.

Ahora en Belarús para la gestión de negocios están creadas las condiciones de invernadero. Puedo comparar. Es que al comenzar su negocio es necesario estar dispuesto para un camino largo, no es como trabajar tres años, aprovecharse y liquidarse. Debe haber una idea, perspectiva, interés, desarrollo. Comprar y luego vender es un camino al vacío. Por ejemplo, cuando se hizo evidente que con la perforación de surtidores de agua estábamos de plantón, decidimos dominar la deshidratación industrial y la ingeniería de fundaciones de pilotes.

Aprendemos de los demás. Añadimos la ciencia, compramos los equipos modernos. Siempre invertíamos en el desarrollo al máximo. Por eso ahora nuestra compañía es capaz de hacer todo lo que hacen los líderes de este mercado. Y a veces más gracias a nuestros propios estudios originales. Por ejemplo, la historia en Turkmenistán. El proyecto belaruso de construcción de un combinado de abonos potásicos. Es necesario perforar pozos para la congelación del suelo. La empresa extranjera no pudo hacerlo. Como resultado, un avión Ruslán lo enviaron por nosotros. Llegamos, perforamos. No lo digo por la publicidad, sino para que entienda usted: cualquier asunto es una constante búsqueda de lo nuevo y un avance.


Nikolái Chernoshéi, director de la compañía perforadora Delta

Mantener una conversación con el hombre de negocios Chernoshéi es bastante difícil. El móvil nos interrumpe a cada paso. Una llamada de Bélgica acerca de la maquinaria. Luego “aparece” Astaná — ahora allí están desarrollándose los primeros proyectos. Me dice susurrando, cubriendo el móvil con una mano:

— Estábamos conquistando a Kazajistán durante un año, participábamos en todas las exposiciones. Fundamos una filial, obtuvimos una licencia, ahora trabajamos. Somos los primeros entre las empresas belarusas. Ayudó mucho nuestro embajador en Kazajistán, Anatoli Nichkásov, con que elaboramos un programa de asimilación de este mercado por nuestras empresas de construcción. Y esto es sólo el principio.

Al llegar hasta la señal rumbo a Borschiovka seguimos la calle rural hacia el arrabal. Delta está en agitación de construcción. Están construyendo un edificio administrativo y un comedor. En el territorio hay filas de maquinaria y equipos. Pero las últimas novedades (en 2 años para el reequipamiento fueron gastados 300 mil millones de rublos) están en los objetos. Algunos por ejemplo, están en Yakutsk, donde la compañía está terminando las obras en la central hidroeléctrica 2. Todo lo que pasa en el solar se transmite en directo a la pantalla en la oficina del director. Vaya, más allá se puede ver la bandera belarusa. Chernoshéi enfatiza:

— Venimos a los objetos extranjeros sólo así, con la bandera belarusa. Porque vino no una firma privada, ni Delta — vinieron los belarusos. Por eso trabajan como es debido, cualitativamente. La imagen mutua y la responsabilidad mutua. El país es por nosotros y nosotros por el país.

En realidad hay un montón de proyectos. Los principales son el puente a través del río Sozh, la sede del Comité Olímpico Nacional en Minsk, la Refinería de Petróleo de Mózyr, la autopista de circunvalación; y fuera de Belarús — el Centro de Exposiciones “Expoforum” en San Petersburgo, la reconstrucción de las centrales termoeléctricas 12 y 16 en Moscú, la central hidroeléctrica de Nízhniaya Tura en los Urales Centrales, la construcción del combinado minero de concentración de abonos potásicos de Garlyk en Turkmenistán, la reconstrucción de la Refinería de Petróleo Antípinski en Tiumén, “Tulachermet”, S.A., etc. Están terminando con Yakutsk y comenzando con Sajalín. La exportación de la compañía en el antaño superó a 33 millones de dólares, a este respecto obtuvo el premio del mejor exportador del país. Este año se planea alcanzar la cifra de 50 millones de dólares. Al comenzar a hablar de los proyectos extranjeros, Nikolái Chernoshéi se entusiasma:

— Es excelente que el tema de exportación de servicios de construcción haya alcanzado el nivel de Presidente. Cuando nuestras empresas se dediquen a esto en serio, habrá menos problemas para las firmas que ya exportan sus productos. De momento hay problemas que necesitan el pulimento: el esquema de venta obligatoria de divisa, los pagos por artículos no importados. Por ejemplo, para comprar allí el hormigón por el dinero del cliente, es necesario pasar dos semanas formalizando los papeles… Pero cuando las empresas salgan de masa fuera de Belarús, inmediatamente aparecerá la necesidad de cambiar las normas existentes. Ahora no hay dudas de que esto sucederá pronto.

Estamos prácticamente despidiéndonos. Pero el empresario se rila. ¡No mostré la aldea! Es una iglesia que reconstruyeron y mantienen. Es una escuela y un jardín de infancia a que ayudan. Hoy pagaron por la instalación de ventanas de plástico en vísperas del nuevo año escolar. En Gómel hay también un equipo de hockey infantil que financian ya durante 8 años. Pido parar cerca de la señal de Delta. Al encuentro se apresuran dos vecinas. Me mezclo en su marcha:

— ¿Cómo va la vida cerca de Delta?

— ¡Pero somos de Delta!

Nikolái Chernoshéi bajando del coche aclara las cosas:

— ¡Ahora en nuestra compañía trabajan más de 650 personas! Trabaja la gente de Borschiovka, Réchitsa, Gómel. Así que todos son de aquí.

Violetta Draliuk
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