Mi clara tristeza…

[b]Las reflexiones despuйs del espectбculo “El deshoje. Andersen” puesto en escena por el director creativo del Teatro Acadйmico Nacional Yanka Kupala, Nikolбi Piniguin, especialmente para la generaciуn mayor del conjunto teatral. Y al mismo tiempo en vнsperas de la clausura de la temporada teatral el espectбculo alegrуa los aficionados a su talento personal de director y al teatro en general[/b]Desde el inicio voy a desilusionar a los apasionados del gruсido intelectual: en mis reflexiones sobre el nuevo espectбculo del Teatro Acadйmico Nacional Yanka Kupala no habrб nada de eso. El espectбculo me ha gustado. Su carбcter trise y claro una vez mбs incita a pensar con reconocimiento y placer en la bendiciуn del arte teatral.
Las reflexiones despuйs del espectбculo “El deshoje. Andersen” puesto en escena por el director creativo del Teatro Acadйmico Nacional Yanka Kupala, Nikolбi Piniguin, especialmente para la generaciуn mayor del conjunto teatral. Y al mismo tiempo en vнsperas de la clausura de la temporada teatral el espectбculo alegrуa los aficionados a su talento personal de director y al teatro en general
Desde el inicio voy a desilusionar a los apasionados del gruсido intelectual: en mis reflexiones sobre el nuevo espectбculo del Teatro Acadйmico Nacional Yanka Kupala no habrб nada de eso. El espectбculo me ha gustado. Su carбcter trise y claro una vez mбs incita a pensar con reconocimiento y placer en la bendiciуn del arte teatral. El arte teatral despierta nuestros sentimientos y no permite caer bajo la presiуn del estereotipo: con los aсos las sensaciones se empobrecen, pierden su agudeza. Pero admito que esto es posible. Y seguramente el hecho consiste en los genes famosos, pertenencia de la persona a uno u otro tipo sicofнsico. Y puede ser el cuidado, con que a lo largo de la vida la persona gasta su potencial sensitivo, es decir la piel de zapa inventada por el eminente francйs Honorй de Balzac.

Lo personal
Conozco a los ancianos respetables que siguen siendo jуvenes en el alma. Asн era y mi madre oriunda de Ucrania. Es posible que de ella haya heredado la capacidad de sorprenderme, sentir emociones, llorar y reнrme con toda el alma… Y ahora cuando estoy escribiendo este artнculo, tengo formado un nudo en mi garganta. Y los sentimientos se alzan y las asociaciones quieren manifestarse en las palabras. Son las palabras sobre los ancianos a los cuales a veces miro con compasiуn. En sus rostros a veces se notan unos silenciosos escrъpulos de conciencia, parece que los ancianos piden perdуn por su vejez. En ocasiones me surge una idea traidora: acaso sea tal… E inmediatamente la echo fuera, recordando como al llevar de Ucrania a mi madre, organizaba para ella un entrenamiento sicolуgico que tenнa como objetivo disipar su mesticia. Por supuesto a mi madre le ayudaron no sуlo las palabras, sino el cuidado real. No puedo olvidar como venнa deshelбndose, como de una vieja de 80 aсos con una mirada triste y perdida que iba a Minsk para morir ella se convertнa en una mujer respetable y bella.
En el pasado de la madre habнa todo: hambre, guerra, pйrdidas… Yo y mis familiares observбbamos como en ella surgнa y consolidaba la dignidad presionada por la soledad y preocupaciones por el pan cotidiano. Ella se alegraba… Siendo participante de la Gran Guerra Patria, ella recibнa las tarjetas con motivo del Dнa de la Victoria en nombre del Presidente, las tarjetas de la Administraciуn del distrito Pervomaiski, los nietos y biznietos el 9 de mayo le traнan tulipanes y muguetes. Ella se alegraba de una gran en comparaciуn con la ucraniana pensiуn de participante de la guerra, de mimosas del 8 de marzo, de vestido y calzado que por suerte logrу desgastar. Ella se gozaba en los conciertos y espectбculos. Me acuerdo de mi madre que se admiraba de Bogdбn Stupka, que protagonizaba la representaciуn “Tevie, el lechero” del Teatro de Drama Ruso Lesia Ukrainka que realizaba una gira artнstica de cambio, recordando sus pasos de actriz en el escenario en mi ciudad natal de Volchansk, provincia de Jбrkov. Nunca olvidarй como ella se enorgullecнa de que su hija trabaja en el periуdico principal del paнs “SB. Belarъs Hoy” y escribe sobre las personas emйritas. Creo que mi madre estarнa satisfecha con la funciуn del Teatro Acadйmico Nacional Yanka Kupala…

El mundo de inminencia
No voy a investigar las causas de rostros tristes de los ancianos, ni la dependencia de la tristeza de los modelos de apoyo social a los veteranos de trabajo que se emplean en diferentes paнses, incluso en Belarъs. Sobre el hecho dado escriben y reflexionan bastante los especialistas en la esfera de sicologнa. Es lуgico que para la mesticia de los ancianos haya razones personales. Segъn mi opiniуn, Piniguin junto con Elena Popova no investigan los motivos sociales. Con todo eso surge la pregunta їpor quй йl puso en escena este espectбculo? Pienso que tampoco la razуn consiste en afligirse con la destrucciуn en el aсo 1950 del Monasterio Dominicano en la Plaza Central de Minsk, donde hoy en dнa luce por las noches el Palacio de la Repъblica. Tampoco creo que el director tenнa intenciуn de prestar atenciуn de los ciudadanos al problema de tala de parques antiguos. Asн que cualquier persona razonable entiende que el desarrollo de la ciudad, la construcciуn inversionista lleva a nuevas ideas arquitectуnicas, indignaciуn por parte de la sociedad, bъsqueda por las autoridades de la asн llamada mediana de oro con el fin de satisfacer a todos. Pero no siempre resulta asн. Como se sabe, es un problema agudo porque afecta a los intereses personales de los ciudadanos. A mi parecer, la dramaturga Elena Popova tampoco escribiу la pieza con este objetivo. Los acentos sociales en la obra teatral se concentran en la “temporada de otoсo” en la vida de cada persona. Este perнodo siempre causa los recuerdos nostбlgicos, la aсoranza por el pasado y todos sus acontecimientos, incluso los parques antiguos donde pasaba la juventud.
La representaciуn “El deshoje. Andersen” narra sobre siete nuestros contemporбneos que son jubilados, sobre aquella generaciуn que por fortuna todavнa estб junto con nosotros, sobre la vejez y los jуvenes que pocas veces la oyen. La historia tambiйn cuenta que tal “sordera” no es una tragedia: cada cosa a su tiempo. La tragedia consiste en el mismo proceso de envejecimiento.
Durante la funciуn me acordй del trabajo con mi colega, con el cual en la radio belarusa presentбbamos un ciclo de programas “Cuentos – soplos sabios”. Al programa se invitaban los pequeсos escolares, con los cuales aprendнamos a ver la connotaciуn de los cuentos, revelбbamos la sabidurнa de su contenido. Merecнa la pena ver la alegrнa de los niсos al descubrir algo nuevo. En otros tiempos cuando leнa a mi hijo de tres aсos los cuentos de Hans Christian Andersen, ni siquiera pensar en que bajo la desnudez del rey se esconde algo mбs que su “traje” cosido por los estafadores. Y tanto yo, madre joven, como mi pequeсo hijo simplemente nos reнamos.
Hoy en dнa dos volъmenes de los cuentos de Andersen como antes estбn en los estantes. A veces los hojeo recordando “La pequeсa cerillera”, “La pulgarcita”, “El soldadito de plomo”. Hasta ahora me acuerdo de lo que sentнa cuando leнa estos cuentos. La admiraciуn por la chica pequeсa que naciу en una flor, y las lбgrimas por su posible casamiento con el Topo, y la incomodidad por Claus el Pequeсo que vendнa a su abuela muerta…
Considero que Nikolбi Piniguin no es una excepciуn entre los aficionados a los cuentos de Hans Christian Andersen. Posiblemente este amor mбs el respeto profundo a la generaciуn mayor de los actores del teatro le habнan dictado la idea de la pieza que luego compartiу con Elena Popova. Como resultado, apareciу una historia abrumadora sobre los ancianos que sentando en los bancos en el parque relatan a los niсos de la guarderнa infantil que juegan cerca de ellos los cuentos de Hans Christian Andersen: “Claus el Grande y Claus el Pequeсo”, “El ruiseсor”, “El rey desnudo”, “La pastora y el deshollinador”, “El soldadito de plomo”, “El abeto”. A travйs de los cuentos que en la estilнstica de cuasi-teatro de mбscaras se representan maravillosamente por los jуvenes actores del teatro los ancianos nos relatan tambiйn sus historias de vida que permiten entender a los personajes de la pieza. Resulta que la mayorнa de ellos era reconocida y reclamada por la sociedad durante el tiempo soviйtico. Ellos ya han sobrevivido al momento dramбtico del aislamiento de la sociedad, en la cual ocupaban los cargos importantes, el momento de pasar al mundo de pensionados que en la vida real se encaja muy mal por la mayorнa de la gente.
Una idea sabia reuniу en el espectбculo a los actores de la generaciуn mayor, entre los cuales estбn los artistas emйritos y del pueblo. Catorce personas participan en la representaciуn en dos repartos: Marнa Zajarйvich, Zinaнda Zubkova, Galina Orlova, Nina Piskariova, Natalia Kochetkova, Tamara Nikolбyeva, Guennadi Garbuk, Aleksandr Podobed, Guennadi Ovsiбnnikov, Arnold Pomazбn, Nikolбi Kirichenko, Serguйi Krбvchenko, Gueorgui Maliavski, Vladнmir Rogovtsov. Y ellos son verdaderos maestros de la escena. A primera vista, casi no hay que interpretar: el texto no es muy grande. ЎPero ellos de verdad representan sus papeles! Los maestros reconocidos pasan fбcilmente sin locuacidad. En el texto dramatъrgico todo es muy claro y simple. Y esto es muy bueno. Los actores a lo largo de todo el espectбculo se encuentran en el proscenio y callan en su mayorнa. Pero un alto nivel de maestrнa y profesionalismo de la generaciуn mayor les permiten representar sus papeles sin abundancia de las palabras. Sin esperar de la funciуn los detalles de los diбlogos extensos, entonces obligatoriamente notarбs una rica vida interior de los personajes. Los actores callan de modo diferente, pero muy expresivamente. Se puede aun adivinar en quй piensan sus hйroes y cуmo tratan uno a otro. Ciertamente durante los ensayos los actores inventaban las biografнas para sus personajes. Claro que cada uno tiene sus rйplicas y monуlogos en el centro del tablado. Las historias que cuentan permiten revelar el mundo interior de cada uno de ellos que naturalmente tiene al mismo tiempo algo positivo y negativo.
їSi se sienten como inъtiles y abandonados nuestros ancianos? No lo creo. Son bastante respetables y bien cuidados. Y parece que la mayorнa de ellos no tiene problemas con el intelecto. No es que la sociedad da de menos a los ancianos y les cuida mal. Es mбs probable que el teatro preste nuestra atenciуn al caudal espiritual de cada uno de nosotros, la base moral de la persona, todo lo que permite sentirnos como personas dignas y no abandonadas, que no cavilan sobre su idoneidad. Puede ser por eso para la protagonista positiva de Marнa Zajarйvich (Nestrбnskaya) todo es bueno sin cualesquiera razones. Ella se siente bien sуlo porque vive y goza de la vida. Marнa Zajarйvich interpreta la vejez inteligente y generosa, digna de respeto y admiraciуn. Acaso en nombre de tal vejez bella que se crнa a lo largo de toda la vida de la persona Popova cambie el desenlace del cuento “El soldadito de plomo” y permite encontrarse a los protagonistas, la Bailarina y el Soldadito. La confianza en el milagro es magnнfica. Y como se sabe, los sueсos llegan a ser realidad. Como un regalo de la suerte por la belleza del alma. No estarнa tan persuadida de eso, si no supiera los ejemplos anбlogos. Hace poco tal golpe de fortuna ocurriу con mi prima de 55 aсos.
Es digna de respeto la representaciуn por Tamara Nikolбyeva de la antнpoda de Nestrбnskaya – Valia, un ejemplo de la mujer que recuerda sуlo la vida cotidiana, cacerolas, disgusto de la vida y envidia por la suerte ajena. Su sabidurнa falsa se pudre frente al espнritu sublime de Nestrбnskaya.
La representaciуn viene desarrollбndose y te sientes aъn mбs lo trбgico de la vida, en que la vejez es un perнodo inevitable. Con todo eso llegas a la conclusiуn de que tu ancianidad serб tal como eres tъ mismo.
A veces en el espectбculo se borra el lнmite entre el personaje y sus sosias de cuentos. Los actores entran corriendo y salen a la escena, donde se desarrollan los argumentos de los cuentos, y los interpretan junto con los hйroes de los cuentos o en vez de ellos. Asн el personaje de Arnold Pomazбn, primer ministro en el cuento “El rey desnudo”, prueba con destreza el traje de una persona adicta a las autoridades, йl sabe cуmo hace falta portarse con los dirigentes. Del mismo modo lo hace Nikolбi Kirichenko, ministro de Finanzas, que con el placer infantil narra que sabнa perfectamente cуmo, dуnde y quй decir. Pero los niсos saben la Verdad. Por eso ellos dicen lo que piensan sin temer a tener aspecto de tontos.
En las tramas de cuentos se adivinan las realidades de nuestra vida y en las realidades – los argumentos de cuentos. Este mйtodo se usa activamente por los directores de escena. A travйs de los cuentos de Hans Christian Andersen y alegorнas se descubre el mundo interior de los ancianos. їSi sufren de que en la vida tenнan que obrar de modo indeseable? Tal vez. Son tales como otra gente. En general, son buenas personas, uno tiene mбs negativo, otro – al revйs. El periodista y escritor de Gueorgui Maliavski, Kъrochkin, podrнa cantar como ruiseсor mecбnico del cuento “El ruiseсor” a favor de las opiniones extraсas y entonces fallecerнa su talento. Pero Kъrochkin prefiriу no pecar contra la verdad. El hecho dado lo muestra perfectamente el cuento “El ruiseсor”, en que la Muerte (Marta Gуlubeva) abandona al Imperador (Aleksandr Kazello) porque elige el canto del Ruiseсor vivo (Yulia Shpilйvskaya).

Nada de lo analнtico
No puedo menos de recordar a una joven que se acercу a nosotros durante el entreacto y pidiу ver el anuncio. Ella hablaba el puro belaruso y con todo su aspecto parecнa a una verdadera belarusa. Ella tomу el anuncio, lo mirу por encima y devolviйndolo dijo con aire de pensador como si invitara a discutir: “Vaya… Quй pena… Nada de lo analнtico…”. Me echй a reнr y no tuve tiempo para aconsejar a la joven intelectual a buscar lo analнtico en el espectбculo de Nikolбi Piniguin “Translation” (“Traducciуn”). La chica se puso a correr hacia el foyer, posiblemente para encontrar a los partidarios. Querнa mucho decirle: “Nene, no tema a sentir, entonces podrб descubrir la filosofнa de la funciуn…”
El espectбculo del Teatro Acadйmico Nacional Yanka Kupala, calificado segъn el gйnero como cuentos para adultos, recurre en primer lugar a nuestros sentimientos. Y de los sentimientos profundos nace la comprensiуn. Espontбneamente comienzas a pensar que el pasado no se va a ninguna parte, estб estrechamente vinculado con el presente o a veces estб disuelto en este presente. Tales contrastes como juventud y vejez son oposiciones temporales y alcanzan uno a otro rбpidamente. Por eso la canciуn de la pelнcula “Karnavбlnaya noch” (“La noche de carnaval”) muy famosa en aquellos tiempos, durante la juventud de nuestros personajes, no parece a un anacronismo, siendo tan actual como antes. Ademбs, es enteramente oportuna allн, donde hace un momento se sonaban las trompetas de la salida del Rey (Pбvel Yaskйvich). El teatro recuerda que nuestra vida es una mezcla de sinceridad y fingimiento, alegrнa y tristeza, cosas razonables y tontas. Es una mezcla de nuestros deseos de ser mejores y dificultades en alcanzarlos.
Alegra el montaje escйnico del espectбculo realizado por el famoso maestro belaruso de escenografнa, Borнs Guerlovбn. Con toda su sencillez y laconismo es muy expresivo. En el centro de la escena se encuentra el tablado que parece a varias capas con una pequeсa inclinaciуn hacia el proscenio. En el proscenio a la izquierda y a la derecha estбn los bancos antiguos y no modernizados, con respaldos cуmodos, en los cuales se sentaban nuestros padres y abuelos aъn antes de la guerra. La fuerza expresiva se completa con las pantallas en el telуn de fondo ubicadas en plano inclinado. En estas pantallas con ayuda de las artes grбficas de computador y animaciуn ora se hojean como libro de vida las pбginas del libro de cuentos de Hans Christian Andersen, ora se proyectan los fragmentos de la publicidad moderna, ora el actor ruso, Veniamнn Smйjov, recita la poesнa de Aleksandr Pushkin "Vakjнcheskaya pesnia" (“El canto bбquico”), ora como en los cuadros se quedan petrificados los arbustos… Todo eso hace mбs fuerte la idea sobre la interpenetraciуn de los tiempos y destinos, realidad y ficciуn.
Indiscutiblemente son preciosos los trajes de Aliona Igrusha, son vistosos y convenientes. Sus trajes no entorpecen la plasticidad de los actores que interpretan los cuentos. Cada traje ofrece a los jуvenes actores la posibilidad de manifestarse. Los actores no se esconden bajo las cuasi-mбscaras. Detrбs del aparente artificio y movimientos de muсecos, teatralidad en la entonaciуn del habla se notan las dotes de cada actor, habilidad de hacer llegar el contenido oculto del cuento. Pero a primera vista parece que no hacen nada para eso, simplemente interpretan los argumentos de los cuentos tan como lo hacen los niсos. Resta sуlo alegrarse de que la juventud en el Teatro Acadйmico Nacional Yanka Kupala sea fuerte y oiga a su director de escena.
Asimismo deleita el final de la pieza. Es tan penetrante como la mъsica de Andrйi Zъbrich. Su mъsica suena cuando los protagonistas se amontonan como una banda de aves de paso. Ellos se hielan silenciosamente bajo la luz del proyector. Parece que todos los siete ancianos no son de aquн, ellos miran hacia la Eternidad. En su pasado todo era claro y comprensible, en el presente tambiйn. Pero nadie sabe que habrб en los cielos, de donde cae la primera nieve de noviembre.

Valentina Zhdanуvich
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