Los auspiciadores son bienvenidos

En 2015, los patrocinadores invirtieron a la cultura 50 mil millones de rublos belarusos

El mercado del arte en muchos aspectos es similar a la industria financiera: ambos sectores tiene sus propios jugadores de capital de riesgo y las perspectivas a largo plazo. Tomar el arte como una inversión, nuestros compatriotas ricos comenzaron desde hace poco tiempo, a pesar de que la tradición de filantropía en las tierras belarusas tiene más de cien años.


En los últimos años, el negocio privado es especialmente atento a la cultura

En 2015, los patrocinadores invirtieron a la cultura 50 mil millones de rublos belarusos. “Con este dinero se podría rodar, por ejemplo, cinco largometrajes o completar las obras necesarias en la reconstrucción de los estudios cinematográficos, “Belarusfilm”, informó el ministro de Cultura de Belarús, Boris Svetlov, en la víspera de la celebración de la ceremonia de la condecoración, “Auspiciador de la Cultura de Belarús”. Desde el escenario del teatro Maxim Gorki el ministro honró a los representantes de las grandes empresas que cada año brindan ayuda gratuita patrocinadora a nuestros museos, teatros y festivales. El año pasado el apoyo financiero a la cultura fue brindado por más de un centenar de personas: no sólo por representantes de empresas y organizaciones, sino también por personas comunes que hicieron su propia contribución especial al apoyo y fortalecimiento de las artes en todas sus formas posibles.


El director del Teatro Bolshoi, Vladímir Gridiushko (a la izquierda) sabe cómo negociar. Su teatro es el líder según el número de amigos y patrocinadores

Cabe destacar que los premios personales fueron otorgados al embajador de Belarús en Francia, Pável Latushko, el embajador de Belarús en Rusia, Igor Petrishenko, el embajador de Belarús en Lituania y Finlandia (2006-2013), Vladímir Drazhin, el director general de la empresa, “Belaruskali”, Iván Golovaty, el director general de la empresa, “Grodno Azot”, Konstantín Mayanov, el presidente de la compañía, “Belneftekhim”, Igor Lyashenko, el presidente de la junta directiva del “Banco de Desarrollo de la República de Belarús”, Sergei Rumas, y a muchos otros. En pocas palabras, a todas aquellas personas, gracias a las cuales las obras de arte completaron las colecciones de nuestros museos, las ediciones únicas de libros depositados en la Biblioteca Nacional, y numerosos foros musicales y teatrales que durante todo el año reunían salas llenas del público agradecido.

Pero es interesante que si hablamos con los auspiciadores sobre su ayuda en cuanto a la economía, ellos dirán que el arte de ninguna manera debe ser visto como una inversión financiera. La cultura no es una esfera que trae un beneficio rápido. Para la mayoría de estas personas el patronato no es un hecho pasajero de uno u otro financista acomodado, que no sabe en qué invertir su dinero, sino una contribución en la perpetuación de la memoria de las ricas tradiciones del legado nacional y una gran posibilidad para cambiar la situación en la cultura en general.


A los visitantes queridos en el sentido directo y figurativo se los entretenían las artistas del teatro Maxim Gorki, Verónica Plyashkévich e Inna Savenkova...

¿En dónde se puede invertir fondos? En el Foro Internacional de Arte Teatral, “TeArt”, el festival Yuri Bashmet, el foro de las artes, “Bazar Eslavo en Vítebsk” (que, a propósito, casi el 70 por ciento está organizado tras la ayuda financiera de auspiciadores), la fiesta, “Alexandría reúne a sus amigos”, el Foro Internacional de Navidad de Ópera y al menos una docena de proyectos muy interesantes y queridos por todos. Otra vez el líder según el número de amigos y socios fue el Teatro Nacional Académico de Ópera y Ballet Bolshoi. Hace falta señalar que el teatro tiene lazos fuertes de amistad de más de seis años con el “Belvnesheconombank”. Por ejemplo, gracias a esta colaboración fructífera fue posible celebrar el Foro Internacional de Navidad de Ópera. El director general del Teatro Bolshoi, Vladímir Gridiushko, no se cansa reiterar:

— Nuestros auspiciadores y nosotros somos socios a la iguala. No se trata de las relaciones de una sola parte: digamos los auspiciadores prestan el dinero, nosotros damos las gracias y con eso ya. A su vez, el teatro brinda ciertos servicios de publicidad. Así que nos apreciamos mutuamente.


...El actor favorito de todos, Shura Vergunov, haciendo chistes.

La directora del Centro de Arte Contemporáneo, Natalia Sharangóvich, habló de cifras concretas: en 2015, los socios del centro aprovechó a fin de llevar a cabo los proyectos de arte un monto de más de 30 mil dólares norteamericanos. Dos importantes iniciativas –el proyecto, “Isla de Arte”, y el foro de teatros de calle en Minsk– fueron apoyadas por “Alfa-Bank”. A su vez, por la exposición favorita de los vecinos de Minsk, “El Artista y la Ciudad” –presentada en la plaza capitalina Yakub Kolas– debemos agradecer al Banco VTB:

— A esta altura, estamos trabajando sobre un nuevo importante proyecto de exposición, “Todo era diferente”. Estamos negociando con nuestros socios. Esperemos que el Año de Cultura –declarado este año en el país– sea un buen incentivo.


Boris Svetlov, ministro de la Cultura de Belarús:

— Durante el año pasado atrajimos a más de cien personas que aportaron a nuestra causa común. Por supuesto, la cuestión no era sólo de la cantidad de dinero recibido. Nos agradó el hecho de que con la cultura de arte se desarrolló también la cultura empresarial. Así que nuestros socios se han dado cuenta de que sin el apoyo de las actividades culturales es imposible avanzar en el logro de metas tangibles.

Juliana Leonóvich
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Автор фото: Виталий ГИЛЬ
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