La ciudad de extraordiarios museos

No hay nada extraсo que a Grodno la llaman la ciudad-museo. En el casco histуrico de esta ciudad noroccidental belarusa se preservaron muchos edificios y templos antiguos. Ademбs de eso, allн trabajan muchos museos. El mбs grande de ellos es el museo provincial de historia y arquitectura que ocupa el Nuevo y el Viejo Castillos. Para recorrer todas sus salas se necesitan varias horas. Los turistas que vienen a Grodno suelen visitarlo. Muchos de ellos –al disfrutar de su exposiciуn– tratan de visitar otros museos. Podemos sugerir visitar dos extraordinarios museos reciйn inaugurados
Pharmacy Museum revives the atmosphere of the days gone by.No hay nada extraсo que a Grodno la llaman la ciudad-museo. En el casco histуrico de esta ciudad noroccidental belarusa se preservaron muchos edificios y templos antiguos. Ademбs de eso, allн trabajan muchos museos. El mбs grande de ellos es el museo provincial de historia y arquitectura que ocupa el Nuevo y el Viejo Castillos. Para recorrer todas sus salas se necesitan varias horas.
Los turistas que vienen a Grodno suelen visitarlo. Muchos de ellos –al disfrutar de su exposiciуn– tratan de visitar otros museos. Podemos sugerir visitar dos extraordinarios museos reciйn inaugurados.

Para comenzar el recorrido, visitemos el museo de bomberos que estб situado en la calle Zбmkovaya, justo en el corazуn del casco histуrico de la ciudad. Su paradero no es nada casual. Al lado se encuentra la torre de bomberos que tiene mбs de cien aсos. Para contemplar el centro de Grodno desde arriba hace falta subir a la parte superior de este edificio de ladrillos, el mбs alto del vecindario. Lo especial de este edificio consiste en una rara simbiosis: su planta baja es el cuartel de bomberos y los pisos superiores acogen las salas de exposiciуn.
La base del museo comprenden los objetos originales, comenta su directotra, Irina Kachбn. Hace un aсo anunciamos la recolecta de las rarezas relacionadas con el equipo de bomberos de la ciudad de Grodno. Todavнa la exposiciуn no es muy grande. Pero vale destacar el activismo de los vecinos que ya han aportado varios objetos, fotos y postales que narran sobre la historia del servicio de bomberos de la ciudad.
A la entrada del museo se encuentra una pipa de madera que se ha trasladado por la ciudad a caballo. Las mismas pipas se utilizaron por los bomberos hasta los aсos veinte del siglo pasado, cuando las sustituyeron primeros camiones especiales. Junto a la pipa se expone otro objeto bien raro de madera: una matraca. Este sencillo dispositivo lo utilizaron los asistentes voluntarios de los bomberos que avisaban a los vecinos sobre los incendios. La colecciуn del museo cuenta tambiйn con una campana, faroles especiales, botadores, cubos de cuero y de madera y cascos de metal.
Es impresionante la maqueta panorбmica de Grodno que alcanza quince metros cuadrados. Fue construнda hace aсos y que ya estб abierta para los visitantes despuйs de la reciente reconstrucciуn. Las formas arquitectуnicas, alumbramiento y sonidos especiales crean la sensaciуn de presenciar las vнsperas del incendio mбs devastador de Grodno. El 29 de mayo de 1885 de pronto las llamas devoraron gran parte de la ciudad vieja. La envergadura de esta tragedia era tan grande que el incendio de Grodno fue visto desde la ciudad de Bialystok, a ochenta kilуmetros de distancia. Para ayudar, de la vecina ciudad por el ferrocarril llegу un equipo de bomberos con dos bombas. A propуsito, un semejante agregado fabricado en Varsovia hace ochenta aсos tambiйn luce en la exposiciуn del museo.
Irina Kachбn indica al retrato de Eliza Orzeszkowa que ocupa lugar en la pared. Su presencia en la exposiciуn no es casual. Despuйs del incendio la actitud de las autoridades locales fue inexplicablemente pasiva. En esta situaciуn la escritora fue la primera que puso anuncios de auyda en diferentes periуdicos y revistas (sus copias forman parte de la exposiciуn) que llamaron la atenciуn del pъblico a la tragedia. Incluso el escritor ruso, Antуn Chйkhov escribiу el artнculo satнrico “En la Luna”, criticando la lentitud de las autoridades de Grodno que dejaron a miles de vecinos de la ciudad a solas con la tragedia. Eliza Orzeszkowa logrу juntar el dinero para reconstruir las viviendas quemadas. Los ciudadanos de Grodno siempre estarбn agradecidos a esta extraordinaria mujer.
Vamos a seguir con la excursiуn por la calle Zбmkovaya. Al recorrer unos 300 mеtros, arribamos a la Plaza Soviйtskaya, frente a la famosa Bбsilica de San Franciszka Ksawerego. Cerca del templo se encuentra la farmacia mбs antigua de Belarъs que a esta altura tambiйn desempeсa como un museo. Los vecinos de Grodno van allб para comprar las medicinas y los turistas la visitan para disfrutar de su exposiciуn ъnica. La farmacia se ubica en un edificio construнdo justo hace 300 aсos atrбs.
Al entrar a la farmacia-museo, uno en seguida percibe una atmуsfera muy especial: paredes mazisas, salones con techos arqueados, finos adornos bordados, chiminea y ventanas… Lбstima que todo eso es solamente una estilizaciуn. Los frescos en las paredes, los muebles incrustados de roble hechos por los mejores ebanistas del Gran Ducado de Lituania, asн como los pisos de mбrmol no se preservaron. Una parte de los bienes se perdiу durante el incendio del aсo 1885. El resto de muebles y de equipamiento no sobreviviу los aсos cincuenta del siglo pasado, cuando los antiguos salones que olнan a medicinas fueron utilizados como un banal depуsito. Mбs tarde allн se encontraba una tienda de muebles…
En varias ocasiones los vecinos intentaron recuperar la antigua farmacia que fracasaron debido a la falta de recursos necesarios para restaurar el abandonado edificio. Durante largo tiempo nadie se atreviу a meterse en los trabajos de reconstrucciуn del edificio. Entonces la misma iniciativa llegу de parte del director de la cooperativa cientнfica y productiva “Biotest”, Nikolay Doroshkйvich. En 1996 йl arrendу y financiу la restauraciуn de los salones. A partir de este momento los intusiastas comenzaron a juntar los objetos para la exposiciуn. La entrada al museo es libre. Los que desean aportar el dinero para el museo puede dejarlo en la cуmoda que estб a su entrada.
En total, la exposiciуn cuenta con mбs de mil objetos, documentos, libros e ilustraciones. Los mбs valiosos de йstos son el mortero de drogas hecho en 1716, el recipiente de porcelana y una colecciуn de pesos de los mediados del siglo XVIII. La mayorнa de objetos pertenece a los finales del siglo XIX y a los comienzos del siglo XX. Allн mismo se puede ver el fragmento de un centenario salуn de recetas, al lado aparece una muestra del antiguo laboratorio de hierbas.
Sуlo un tercio de objetos de la farmacia estб expuesto para el pъblico, el resto todavнa estб en las bуvedas, explica la colaboradora del museo, Viktoria Tkachiova. Normalmente adquirimos los objetos a los coleccionistas, a veces los comparten con nosotros otros museos. A veces cosas valiosas nos ofrece la gente. Necesitamos recursos para pagarlos.
El disecado urogallo siempre atrae la atenciуn de los visitantes. їQuй tiene que ver con la farmacia? Resultу que su presencia es muy lуgica: en las antiguas farmacias belarusas solнan poner los disecados pбjaros, peces y otros representantes de la fauna que se utilizaban en la medicina. Por ejemplo, incluso ahora los tabiques estomacales del urogallo se utilizan para preparar las medicinas. Este disecado urogallo expuesto en el museo es muy especial: hace ochenta aсos formу parte de la colecciуn de Stanislav Zhyvna, el reconocido coleccionista de Grodno.
Otra extraordinaria muestra es el herbario hecho por la destacada escritora polaca, Eliza Orzeszkowa. La maestra menudeaba a esta farmacia, se llevaba bien con los farmaceutas e incluso era partidaria de los tratamientos herbales.
Se puede imaginar que en la farmacia frente a la chiminea se reunнan las personas importantes de la ciudad para tomar tй y comunicarse. Entre ellos, por supuesto, Jean Emanuel Gilibert, botбnico francйs, doctor en ciencias mйdicas, profesor y fundador de la ciencia farmacйutica en Belarъs y Lituania. Aquн mismo –a finales del siglo XVIII– йl trabajу en el laboratorio. Mбs tarde, el nuevo propietario de la farmacia, Jan Adamуvich, siguiу con las tradiciones hospitalarias de sus antecesores e hizo un importante aporte a las investigaciones de las fuentes de aguas minerales de Druskininkai. A finales del siglo XIX de la ciudad lituana de Kбunas venнa aquн a casa de sus amigos Wilfrid Michael Voynich, revolucionario revoltoso y futuro esposo de la escritora, Ethel Lilian, uno de los prototipos del personaje de Arturo, protagonista de la novela “El moscardуn”.
Pronto en Grodno, en la calle Zбkovaya –al finalizar la reconstrucciуn– se abrirб otro extraordinario museo: el museo histуrico de la religiуn, el ъnico en Belarъs. Sus raros objetos narrarбn sobre diferentes confesiones religiosas en el paнs.

Yosif Popkу
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