Eduardo Zaritski: “Soy capaz de disfrutar del éxito de los demás sin envidia”

El reconocido compositor belaruso, Eduardo Zaritski –que recientemente ha celebrado su aniversario número 70– sigue aprendiendo todo el tiempo
El reconocido compositor belaruso, Eduardo Zaritski –que recientemente ha celebrado su aniversario número 70– sigue aprendiendo todo el tiempo. A su vez, el V Concurso de Radio, “Jóvenes Talentos de Belarús”, donde él fue presidente del jurado, es una forma original de mejoramiento, como él mismo reconoce, de su profesionalismo personal.



El concurso, “Jóvenes Talentos de Belarús”, es un fenómeno único. Abarca todas las áreas de la música, uniendo a intérpretes vocales, instrumentistas y grupos de coro. Los jóvenes vienen de todas partes de Belarús para mostrar su talento. A propósito, después de la finalización del concurso las obras de los ganadores en su interpretación se las ponen en la radio durante todo el año. Además de eso, los que han ganado el concurso, tienen la oportunidad de convertirse en becarios del Especial Fondo Presidencial de Apoyo a Jóvenes con Talento. Este año al concurso han sido dirigidas unas trescientas solicitudes. Cientos de jóvenes han recibido galardones.

Las competencias creativas de este tipo no sólo un espectáculo musical muy fascinante, sino permiten evaluar el nivel que tienen artistas jóvenes en el contexto del arte de música mundial y sus tendencias modernas. Claro que hacer evaluaciones pueden sólo los profesionales con suficientes experiencias, gracias a los cuales nosotros cada año tenemos la posibilidad de conocer a nuevos nombres de la música pop de Belarús.

Uno de ellos es Eduardo Zaritski, que encabeza el jurado autorizado del concurso, “Jóvenes Talentos de Belarús”, formado también por reconocidos artistas, compositores, directores y productores de nuestro país. Además de eso, Eduardo Zaritski tiene mucha experiencia obtenida tras asistir a otros concursos musicales, incluyendo “Eurovisión” de los niños. Nuestro invitado de hoy es el artista popular de Belarús, compositor, director de orquesta, vicepresidente de la Unión de Compositores de Belarús, Eduardo Zaritski.

Eduardo Zaritski compuso muchas obras musicales. Entre ellas: sinfonías, suites, conciertos, más de seiscientas canciones que han cantado en diferentes momentos los cantantes belarusos y rusos reconocidos en la Comunidad de Estados Independientes y en el extranjero, así como la música para representaciones teatrales y películas. Compone mucho para la Orquesta Nacional Sinfónica y Académica de Mikhail Finberg. Durante las horas de oficina, al popular compositor se le puede ver en la oficina, así como en la sala de ensayos. Pedí recibirme para complacer mi interés en cuanto a entender si tienen importancia estos concursos de música, después de los cuales, por alguna razón, no todos los ganadores siguen permaneciendo en el Olimpo musical. Además de eso, platicamos sobre la vida y obra del reconocido compositor, que recientemente ha tenido un aniversario.


— El concurso, “Jóvenes Talentos de Belarús”, muestra claramente el deseo de cantar de muchos jóvenes con talento. ¿Qué les falta, por ejemplo, para ganar el concurso de canción, “Eurovisión”? ¿Qué opina al respecto, señor Eduardo?


— El concurso de canción, “Eurovisión”, es una gran lotería. Muy a menudo sucede lo siguiente: una canción encanta a los profesionales, pero el público por alguna razón no la elige. Podría ser al revés. A veces los gustos del público son impredecibles. ¿Se acuerda de la muchacha danesa, Emmili Forest, ganadora de “Eurovisión -2013”? Descalza, con el pelo hermoso y la voz muy bonita, que fascinó a todos... Pero no logro entender, con qué conquistó a Europa en 2006 la banda de rock, “Lordi”, desde Finlandia. Aunque debo aceptar que a algunas personas se les encanta hard rock. Por supuesto, los jóvenes de hoy día se han acostumbrado al mismo. E incluso buscan los conciertos, donde los sonidos se parecen a los golpes del martillo de vapor. Pero es imposible todo el tiempo comer “comida chatarra”, pues seguramente comenzará a doler el estómago. Lo mismo pasa con la música...

— Ahora mucha gente escribe poemas, compone música y también canta. ¿Eso está bien o mal?

— Por desgracia, ahora es de moda componer música, sin aprender notas. Los jóvenes aún se sienten muy orgullosos de ello. Digamos, porque no han pasado años aprendiendo la alfabetización musical y tomar clases. ¿Eso está bien o mal? Más bien, ni uno ni el otro, es sólo un hecho. Pero en mi opinión, estas canciones nunca se convertirán en “Noches de afueras de Moscú” o “Katyusha”, que todos nosotros estamos escuchando durante décadas. Quiere uno o no, es necesario hacer un esfuerzo para llegar a ciertas alturas y crear lo que se llama un producto de alta calidad. Eso les afirmo como un gran perezoso.

— ¿Me atrevo suponer que el título del artista popular usted haya recibido no por ser perezoso?

— Todos los descubrimientos se los hace la gente perezosa. ¿Quién inventó el aspirador? Obviamente un gran perezoso, que quería deshacerse del polvo. Así mismo fue conmigo. Ponía una meta, ¿pero quién la cumpliría? Nadie, sólo yo, por lo tanto, siempre trataba de resolver todo tan pronto como sea posible. Pero la vida volvía a presentar algo nuevo, y otra vez intentaba terminar el trabajo lo más rápido posible. Y así fue siempre y sigue ahora. Con el paso de los años, me di cuenta de que me gusta mucho esta “pereza” mía.

— Me imagino que usted, como buen profesional, puede revelar muy rápido el talento.

— No, al contrario. Este es un gran trabajo de todo el equipo. ¿Ve nuestro programa de televisión, “Academia de Talentos”? Tratamos de alejarse de la subjetividad. Por supuesto, tomamos en consideración la voz, el aspecto físico del cantante, aconsejamos, discutimos, predecimos cómo se puede desarrollarse en el futuro uno u otro artista. También nos interesa en qué medio ha sido formado. Unos vienen, como se suele decir, de “la calle”. Pero son pocos. La mayoría es la gente preparada. Es cierto, muy a menudo el talento de una persona se revela debido a las coincidencias. Pero alguien debe ayudarle y aconsejarle... Así, por ejemplo, un factor importante que determinó mi futuro profesional, fueron mis padres que tenían una educación musical. Mi madre cantaba, mi padre tocaba el trombón. En nuestra casa siempre hubo mucho ruido. A partir del nacimiento, oía hermosos sonidos de la música viva. Por lo tanto, aconsejo a todas las futuras madres que canten canciones a sus bebés, e incluso cuando todavía están en su vientre.

— ¿Cuáles son los problemas que deben enfrentar los artistas principiantes? La victoria en el concurso no es una garantía del éxito en su carrera.


— Sí, hay muchos problemas que deben enfrentar los ganadores y los que no han ocupado lugares premiados. Según los términos de muchas competiciones de música el ganador debe ser uno, aunque los cinco primeros o incluso diez mejores cantantes tienen las mismas posibilidades. En resultado, cuando el premio se lo gana una sola persona, detrás del escenario se está desarrollando todo un drama. Las madres lloran gritando: “¿Por qué no ganó mi hijo?” Luego este niño bastante talentoso desaparece de la escena. ¿Por qué? Tal vez porque nunca quería estar allí. Hay otra situación: los artistas ganan el complejo de un perdedor al pasar por varias derrotas. Y también desaparecen del escenario musical. Hay muchos detalles. Curiosamente, antes todo era diferente: los que ocupaban el segundo y tercer lugar, con éxito progresaban y se hacían populares, y los ganadores a veces se perdían de la vista...

Por supuesto, hay también problemas financieros. Por ejemplo, en los años de mi juventud, era posible encontrar un estudio que me grababa gratis. En la radio no sólo aceptaban las canciones, sino también pagaban por las mismas. Pero ahora es muy difícil llegar a presentarse en el escenario sin pagar.

— En una palabra, no es suficiente sentir amor por el arte para llegar a presentarse en el gran escenario...

— La historia conoce diferentes ejemplos. ¿Se acuerda de Anna Herman o Edith Piaf...? Estoy seguro de que hay personas, para las cuales la música es una vocación y ella les indicará el camino correcto.

— ¿Qué cualidades debe tener un joven artista para que en el futuro pueda convertirse en un gran maestro?

— Para tener éxito en el mundo de la música es muy importante tener mucha persistencia. Y, por supuesto, hace falta seguir aprendiendo algo todo el tiempo. A propósito, sigo aprendiendo con muchas ganas, por lo tanto, permanezco en la onda creativa. Ahora para mí es muy curioso recordar como cuando niño, tocaba instrumentos musicales sin ninguna gana. Como decía Mikhail Zhvanetski: “El violín es una pieza frágil de madera contrachapada, pero cuántas personas pudo arruinar” (se ríe). Pero esto no tiene nada que ver conmigo. Cuando estudiaba en el colegio de música, ya quería componer algo diferente. A los dieciséis años, tuve mi primera orquesta formada por los chicos jóvenes como yo. Luego trabajaba del director de orquesta en el Teatro de Jóvenes Espectadores, componía la música para obras de teatro. Sabe, los niños es una audiencia específica: en seguida perciben sensaciones falsas. Siendo soldado conscripto, compuse una canción para los militares. Y mientras estaba de gira con el equipo del Club de Alegres y Entretenidos tenía que crear algo nuevo cada mañana. Por la noche oía como aceptaba mi música el público. Ya entonces entendí que canciones gustaban a nuestra gente.

— ¿Y cómo toman su música en el exterior?


— Noté una paradoja muy interesante: el público –que viene a mis conciertos en Belarús y en Europa Occidental– reacciona de la misma manera. Pero los extranjeros no conocen nuestro idioma y no pueden entender el significado de mis canciones. ¿Pero por qué sucede esto? ¿Qué les atrae? Es un misterio para mí. Asumo que las composiciones belarusas tienen una melodía especial: cuando uno oye algunas notas, en la mente aparece toda una armonía musical y a partir de los primeros sonidos se puede adivinar una canción entera. Es posible que el público lo sienta. Pero ante todo la gente siempre en primer lugar acepta composiciones lindas.

—¿Cuáles son sus criterios para el éxito?

—Me parece que tengo éxito, sobre todo, porque soy capaz de disfrutar de los éxitos de los demás sin envidia. Así fue siempre. Es todo un arte, un talento de no querer lo que no es tuyo. Si uno hace algo mejor, reitero, es importante alegrarse por él. Para mí es un estímulo de esforzarme más todavía. Pero el más alto grado del reconocimiento del pueblo, creo, es cuando en un desfile solemne celebrado en el centro de Minsk o en otra ciudad del país, en vez de una marcha suena mi canción, “Día de la Victoria”.

— Todas sus canciones, así como de muchos otros compositores, están dedicadas al amor... ¿No le gustan otros temas?

— El amor es una fuerza que impulsa la vida misma, es el símbolo de nacimiento de todos los seres vivos. Es una sensación fantástica y muy hermosa, sin la cual no se puede vivir. Para mí, el amor es todo. Amé la música en la edad muy temprana y no puedo hasta el momento dejar de sentir una gran pasión por la misma. Me gusta el mismo proceso de componer canciones. Y cuando algo no me sale, siento como si aparezca alguien que me dicta notas. En seguida me tomo asiento y comienzo a escribir notas.

Darena Ignatenko, ganadora del concurso, “Jóvenes Talentos de Belarús”, estudiante del Colegio de Artes:

— Tuve una bonita experiencia de trabajar de vocalista y tomar parte del famoso proyecto de televisión, “Academia de Talentos”, pero nunca antes había participado en ningún concurso de este nivel. Cuando él empezó, oí en las noticias que la radio belarusa con este concurso hacía competir a los cantantes. Nos presentamos ante los artistas destacados de Belarús: Eduardo Zaritski, Eduardo Khanok, Alexander Tikhanóvich…

Por lo tanto, al principio tenía mucho miedo de subir al escenario. Por supuesto, sería feliz por ocupar el tercer lugar. Sin embargo, los resultados han superado todas mis expectativas. El título de la ganadora del segundo grado me ha hecho más segura y yo quisiera seguir dedicando a lo que me gusta mucho. Sin duda, los concursos de este tipo son muy necesarios.

Viktoria Aleshko, miembro del jurado del concurso, “Jóvenes Talentos de Belarús”, artista del Teatro Nacional de Jóvenes:

— Participé sólo en cuatro concursos. En dos de ellos obtuve el Gran Premio y en otros los dos no gané nada. Pero este hecho no me impide hoy en día continuar presentándome en el escenario y sentir realizada en el arte de canción. A menudo, los chicos con mucho talento no reciben premios, lo que les estimula para seguir luchando y desarrollándose. Hay un concepto del “cantante de concurso”, a quien yo no pertenezco. Esto es cuando el artista es bueno sólo en las competiciones. Tiene voz muy linda y todo le sale muy bien. Pero no es un buen actor... Para mí es muy importante sentir el carisma y la energía de uno u otro intérprete. Por ejemplo, Mark Bernes no tenía un amplio rango vocal, pero pudo tocar el corazón de muchas personas.

Alisa Кrasóvskaya

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