De la primera a la última nota

Vítebsk se despidió oficialmente del XXV festival “Bazar Eslavo”

Las fanfarrias y fuegos artificiales se callaron, las canciones dejaron de sonar — Vítebsk se despidió oficialmente del XXV festival “Bazar Eslavo”. 9 días sin entreactos ni respiros, 130 actos culturales, 5,5 mil acreditaciones, 44 países participantes y el gran premio del belaruso Alexei Gross. Así son los resultados. En el nuevo XXVI festival como prometen sus organizadores, estas cifras serán más impresionantes. Mientras los organizadores están estudiando la progresión geométrica del festival, vamos a recordar los pasados momentos musicales.



Unidos por la música


“Bazar Eslavo” lleva ya muchos años siendo la principal decoración cultural del mes de julio. Todos los veteranos de la fiesta confiesan hoy en día que hace veinticinco años nadie podía imaginar que las modestas alegrías festivaleras se convertirían en un enorme territorio de música y teatro del arte de más alto nivel. En veinticinco años “Bazar Eslavo” no sólo se convirtió en un breve fucilazo en la noche festivalera del espacio postsoviético sino también extendió mucho sus fronteras. La tierra hospitalaria de Vítebsk la visitaron ya los artistas de 70 países y como dicen en el comité organizador de “Bazar Eslavo”, no es un colmo. El director del festival, Aleksandr Sidorenko, está seguro:

— “Bazar Eslavo” es un proyecto único en todos los sentidos. Es una marca del país, es un lugar atmosférico para las entrevistas de los amigos y conocidos de todo el mundo. Y, por supuesto, es muy grato ver que a veces “Bazar Eslavo” se convierte en un trampolín para el reconocimiento y crecimiento artístico de los jóvenes cantantes. Por ejemplo, para Damir Kedzo de Croacia que unos años después de ganar el concurso de nuestro festival tuvo suerte también en el concurso “Nueva Ola”.

Como un imán Vítebsk atrae a los talentos y admiradores de todos los rincones del mundo. Este Año de la Cultura la geografía de “Bazar Eslavo” impresionó por su escala: llegaron los visitantes no sólo de los países vecinos sino también de otros continentes. Tal interés hacia el festival alegra e impresiona. El Concurso Internacional de Artistas de Variedades — la cima de “Bazar Eslavo” — esta vez reunió bajo los arcos del anfiteatro a 44 cantantes atrevidos, jóvenes y talentosos. Por primera vez en el festival actuó el representante de Colombia. A propósito, Vrian comenzó a deleitar al público belaruso hace un año. En verano de 2015 él realizó una gira por nuestro país y un poco más tarde participó en el festival “Corona de la Amistad”. Por desgracia, Vrian no logró triunfar en Vítebsk. Sin embargo, el colombiano encantador no se desanima:

— La victoria y los premios no me importan mucho. El hecho es que me enamoré de su país y la gente a primera vista. ¡Y cuando apareció una oportunidad decidí volver, porque me gustó mucho aquí!

La representante de Lituania Valeria Ilyín también se quedó sin Lira este año. Pero según sus palabras, en su acervo hay muchos otros premios también prestigiosos. Valeria es una joven bastante famosa en los círculos musicales de Lituania. Oriunda de Panevezys se trasladó a Vilna en 2012 cuando ingresó en el Conservatorio de Vilna (canto de jazz). En el mismo año ganó el concurso “La Canción de las Canciones”, el proyecto de televisión lituano “Voz de Lituania” le promovió a Ilyín el título “Descubrimiento del Año”. Después de graduarse del conservatorio estudiaba en el Colegio de Vilna según la especialidad “actor de teatro musical” y trabajaba en la Academia de Drama de Nueva York. Ella enfatiza que no vino a Vítebsk para ganar, tanto más que hace unos meses ella conquistó el gran premio del Festival Internacional “Liga de Talentos Musicales”. La artista de 21 años dice que “Bazar Eslavo” para ella es un paso más y nueva experiencia tan necesaria para su joven cuerpo musical:

— Estoy feliz de compartir la escena con tantos jóvenes talentosos no sólo de los países eslavos sino también de todo el mundo. En este festival a diferencia de otros foros musicales no se siente la competencia — todos son amigos. Tal vez sea por el país — Belarús — y su público hospitalario y benévolo. En caso de una oportunidad sin duda volveré a Vítebsk. Pero ya como espectadora.

25 momentos del verano


El festival de este año es conmemorativo, lo que significa que los organizadores tienen un buen motivo para llamar a todos los que dejaron su huella musical en la historia de la ciudad sobre el Dviná. Bajo el techo impermeable del anfiteatro de verano se reunieron los ganadores del gran premio y laureados del Concurso Internacional de Artistas de Variedades de diferentes años. Para cada uno de ellos la escena de Vítebsk se convirtió en un trampolín hacia el mundo de la gran música. Piotr Yelfímov, ganador del gran premio del concurso de 2004 nostalgica:

— Yo fui el primero en cantar precisamente bajo el techo del anfiteatro, lo construyeron aquel año. La victoria en el concurso favoreció a mi carrera, luego había muchos concursos, incluso Eurovisión… El público de Vítebsk — y no es astucia — es el más querido para mí. Por eso cada año participo con placer en este festival.

Todos los famosos artistas no dudan en confesar: al caer una vez en un torbellino musical de la ciudad es prácticamente imposible renunciar a la siguiente visita del festival. Una representante del Vítebsk festivalero más, Aliona Lanskaya recuerda:

— La victoria en 2011 me dio mucho. Los conocimientos, nuevos proyectos creativos, amor del público… “Bazar Eslavo” me ayudó a creer más en mí y mis fuerzas, me empujó hacia Eurovisión. Para mí el anfiteatro de Vítebsk es como una reunión anual de los graduados y amigos. Nos vemos raras veces, pero, como regla, exclusivamente en “Bazar Eslavo” en Vítebsk.

El concurso lo comentó también el ganador del gran premio de 2003 Max Lorens que entonces se llamaba Maksim Sapatkov:

— Me ayudó a adquirir fama precisamente “Bazar Eslavo” y no Moscú o el rapero Serioga como piensa mucha gente. Entonces, hace 13 años, el festival se transmitía en muchos países, me notaron, comenzaron a invitar a las marchas y diferentes conciertos. Por ejemplo, en el mismo año me invitó a intervenir en su recital en la sala de conciertos “Rossiya” Nadezhda Bábkina. Sólo imagine: la escena más grande de Rusia, los artistas de renombre alrededor… para mí, joven cantante, fue una oportunidad real de mostrarme. Aunque diré sinceramente que esperaba más de “Bazar Eslavo”: trabajo en el estudio, conciertos… Pero el festival no es un centro de producción capaz de abrigar al ganador. Después de la victoria tuve que buscar caminos para el siguiente desarrollo.

A ayudar a los espectadores a recordar el pasado musical se ofreció el mexicano Rodrigo de la Cadena. ¿Recuerdan su fogosa canción “Kalinka-malinka”?

— Después de ganar el concurso volví a México como héroe. Todos preguntaban: ¿cómo pude yo, oriundo de Latinoamérica, ganar un concurso eslavo? Pues, tampoco lo sé. Quizá ayudó la canción. Pasaron dos años después del concurso, mi carrera en casa sigue desarrollándose, viajo mucho y actúo en diferentes continentes. Estoy muy feliz de tener “Bazar Eslavo” en mi vida. Un verdadero milagro.

La visitante especial del foro conmemorativo Alla Pugachiova también llamó especial la escena de Vítebsk. La famosa cantante rusa confesó:

— Precisamente aquí hace 15 años conocí a Maksim (Galkin — nota de la autora). Es mi hombre más querido, nuestros hijos Garri y Liza es el sentido de mi vida. ¿Para qué perdí peso y me transformé? Quiero que me consideren una joven madre y no una joven abuela.

Vítebsk: los protagonistas


Durante los años de la vida el festival se enriqueció con muchas buenas tradiciones. Entre ellas está el otorgamiento por el Presidente Aleksandr Lukashenko del premio especial “A través del arte — a la paz y el entendimiento”. Esta vez el premio de honor se quedó en Belarús. Lo ganó el director de orquesta, artista del pueblo Mijaíl Finberg. Tampoco cambió su localización el gran premio del Concurso Internacional de Artistas de Variedades “Vítebsk 2016”. Cinco años después de la victoria de Aliona Lanskaya su éxito lo repitió el discípulo del mismo centro de producción Spamash, joven de Soligorsk de 26 años, Alexei Gross. Antes nuestros artistas tres veces llevaron de Vítebsk los premios principales. ¡Tres veces seguidas! La marcha triunfal de los belarusos en el Concurso Internacional de Artistas de Variedades la comenzó en 2003 Maksim Sapatkov (ahora Max Lorens), un año después la continuó Piotr Yelfímov y en 2005 la afirmó Polina Smólova.

El triunfador actual del concurso Alexei Gross como opina su equipo, tuvo suerte incluso gracias a la cifra 13 — el músico la sacó durante el sorteo final. Liosha no es supersticioso, por eso no temía actuar bajo este número diabólico. La numerología no tiene nada que ver con su victoria. Porque lo principal es la seguridad en sí mismo y sus fuerzas:

— Mi secreto es buen sueño antes de cada intervención. Más la preparación, la preparación y una vez más la preparación. Mucho depende del público. ¡En Vítebsk es increíble!

El primer premio y 15 mil dólares partieron a Kazajistán — la casa del triunfador del año pasado de “Bazar Eslavo”. El cantante kazajo de 29 años cedió sólo 2 puntos. La italiana Eleonora Vecchio y la representante de Moldavia Anna Odobescu compartieron el segundo premio: cada una obtuvo su Lira y 5 mil dólares. El tercer premio el jurado bajo la presidencia del cantante popular ruso Valeri Leóntiev lo otorgó también a dos concursantes: Andrea Gvelesiani de Georgia y Anna Timofei de Israel — líder absoluto de simpatías del público.  

Los resultados del concurso júnior los resumieron un poco antes. El gran premio del Concurso Internacional Infantil de Música lo conquistó la rusa Anastasía Gladílina de 11 años. El primer premio lo ganó la belarusa Nastia Zhabkó. El segundo premio y dos mil dólares los compartieron la ucraniana Katerina Manúzina y Tina Ruseva de Macedonia. El tercer premio también lo compartieron la representante de Chequia Nela Zakova y Ramina Sarmúrzina de Kazajistán. Por la noche en el día de la clausura del festival todos los ganadores, laureados y participantes del Vítebsk festivalero se reunieron en la escena del anfiteatro de verano. Y otra vez el cumpleañero — nuestro festival de julio — recibía las numerosas felicitaciones. Tanto por parte de sus antiguos amigos: Aleksandr Buinov, Elena Váenga, Aleksandr Rozenbaum, Liubov Uspénskaya, Aleksandr Tijanóvich y Yadviga Poplávskaya, como los jóvenes músicos. ¡Feliz aniversario, festival!

Yuliana Leonóvich

Photo: Belta & Paul Chuyko
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