Conociendo las tierras de Kamyanets

A veces sucede que para ciertas emociones, para descubrir algo en sн mismo es necesario un impulso, un nuevo encuentro. Hablando de los recientes impulsos para las reflexiones de йste нndole me ocurre mencionar la ocasiуn cuando conocн al escritor y coleccionista moscovita, Kiryl Sokal, que seguidamente viene a Minsk para asistir a las exposiciones del filacartista Vladнmir Lichadzedau
A veces sucede que para ciertas emociones, para descubrir algo en sн mismo es necesario un impulso, un nuevo encuentro. Hablando de los recientes impulsos para las reflexiones de йste нndole me ocurre mencionar la ocasiуn cuando conocн al escritor y coleccionista moscovita, Kiryl Sokal, que seguidamente viene a Minsk para asistir a las exposiciones del filacartista Vladнmir Lichadzedau.

Kiryl es autor de varios libros. Entre ellos, un extraordinario catбlogo “Los monumentos del Imperio Ruso”. Es una lбstima que nuestros medios no hayan proporcionado mucha informaciуn sobre esta ediciуn. El mismo libro lleno de detalladas notas y de muchнsimas fotos referentes a los finales del siglo 19, comienzos del siglo 20, me hizo descubrir un singular dato histуrico de un pueblo occidental belaruso, Kamyanets: “En el pueblo Kamyanets cercano a Brest de la provincia de Grodno en el lugar de una antigua iglesia se encontraba un monumento: una cruz en el pedestal, adornada con un нcono. La cruz protegнa una cubierta de piedra que se elevaba sobre cuatro pilares…” La nota estб acompaсada de una expresiva imagen.
Los monumentos testimonian la grandeza histуrica del pueblo, donde vivнan muchas personalidades ilustres. Tambiйn habнa tiempos, cuando йstas permanecнan, digamos, en la sombra.
Al salir de Kamyanets hacia el pueblito Kamyanuykн seguramente pasamos por el pueblo Razhбnauka que anteriormente se llamaba Rбzhanka y pertenecнa al padre del escritor Ipatsiy Patsey (en 1541 aquн naciу el futuro prominente escritor). Una vez fallecido su padre, el jovencito se encontrу bajo la tutela del prнncipe Mikalay Radzi­vill Chorny. Al recibir muy buena educaciуn el joven empezу a trabajar de secretario privado de su tutor. Aceptу el calvinismo. En aquel entonces muchos magnates belarusos eran protestantes. En 1574 Ipatsiy Patsey acepta la ortodoxia. Segъn los documentos del archivo, el nativo de las tierras de Kamyanets — junto con otras ilustres personalidades — firmу la Uniуn de Lublin (una ciudad polбca, donde fue celebrado el tratado de la creaciуn de Rzeczpospolita, una uniуn federativa del Gran Ducado de Lituania y del reino de Polonia). Ipatsiy Patsey fue fundador de la poderosa Hermandad de Brest. Fue orador muy talentoso que nos dejу muchas reflexiones. Es el autor de una polйmica obra “La Uniуn”. Gran resonancia tuvo “La armonнa”, otra obra de Ipatsiy Patsey. Nuestro ilustre paisano falleciу en 1613 y estб enterrado en la ciudad de Vladimir Volynsky.
La cercana aldea Radasts (anteriormente Yelinsky Bor) es la tierra natal del famoso pensador, periodista y escritor, Martнn Matushйvich. Al graduarse de las escuelas de los jesuнtas de Kamyanets, Brest, Draguichyn y Varsovia hizo carrera muy rбpido. Trabajу de escribano, fue alcalde de la ciudad de Brest. Desde 1765 fue el juez de la provincia de Brest (suroeste de Belarъs). Sus labores dejaron rastros en muchos lugares de la provincia. El pueblo Rasna que antes pertenecнa a los prнncipes Sapega se hizo propiedad de los Matushйvich. Aquн por fin se mudу la familia del escritor. Las memorias es la parte mбs importante de las obras del juez provincial. Ъltimamente en belaruso “El Diaryush (diario) de mi vida” apareciу en tres nъmeros de la revista histуrica “La herencia” (aсos 1996 y 1997). їQuй de interesante para nosotros tienen las memorias de los aсos 1714–1764? Martнn Matushйvich describe las vivencias de varios magnates del Gran Ducado de Lituania de la йpoca: Ludvik Patsey, Michal Chartarynsky, entre otros. Los reconocidos propietarios, altos funcionarios se presentan en las pбginas del “Diario…” como escandalosos, bebedores aventureros. El autor describe los principios del subalcalde de Brest, Ludvik Patsey: “Si me tiran la piedra, la guardo, la segunda y la tercera tambiйn, pero cuando llegue la hora, voy a tirar las tres, y estoy seguro de dar a mi rival”. Ademбs, Martнn Matushйvich es famoso como el traductor de los cuentos satнricos del poeta antiguo Horacio.
En 1744 en Kamyanets naciу el publicista y polнtico Michal Karpуvich. El modo de pensar de nuestro paisano se destacaba por su democratismo radical. El pensador fue el primero en Belarъs, quien habнa criticado la explotaciуn de los campesinos y propuso abrir las cajas de ayuda a los campesinos para que desarrollen sus economнas. Karpуvich es reconocido por ser autor de la obra de dos tomos de “Cuentos” (1776–1778).
La biografнa literaria y artнstica de la localidad de Kamyanets componen las vivencias de sus numerosos escritores y poetas nativos: Plasyd Yankousky (nacido en 1810), Eduard Puzэn (1878), Vsйvolod Ignatousky (1881), Vladнmir Stйlmach (1910)… De nuestros contemporбneos vale mencinar al acadйmico de la Academia Nacional de Ciencias de Belarъs, el crнtico literario Vladнmir Gnilamyodov, nacido en 1937 en la aldea Kruguel. Ъltimamente Vladнmir Vasнlievich se dedica a las obras educativas. La mбs importante de йstas es la trilogнa “La crуnica familiar al estilo barroco”. La primera novela es “Ulis de Prusk”. La segunda y la tercera son “Este” y “El regreso”. La principal lнnea de sujeto es la vida de Lyavontsy Michбylovich Stsepanyuk, el abuelo del escritor. Los acontecimiemtos de “La crуnica” estбn ligados con la aldea Prusk y sus alrededores. El autor narra de la Primera Guerra Mundial, el escape de los vecinos de la aldea al este. Leyendo la novela de Vladнmir Gnilamyodov decubres no solamente la zona de Kamyanets, tambiйn empiezas a ver de otra forma la regiуn de Brest y a toda Belarъs en general. Actualmente Gnilamyodov, cuya obra recientemente estб condecorada con la orden de Francisco Skaryna, sigue investigando las vivencias histуricas de sus personajes.
Recuperando la antigьedad de las viejas postales, estoy soсando con un proyecto ilustrativo documental y al mismo tiempo artнstico. Se reunirнan los maestros de Kamyanets y verнan los arruinados monumentos histуricos, los pintarнan y arreglarнan. Tanto mбs que entre los maestros hay los nativos de este lugar… Renovarнan la hermosura natural y arquitectуnica de Kamyanets, de los demбs pueblos del enorme bosque llamado Belavйzhskaya Puscha. De la tierra cuyo nativo defensor, general Ranuald Traugut (nacido en la aldea Shestakovo, en 1826). De la tierra que el poeta Vasil Zhukуvich (nacido en la granja en Zabalotstse, en 1939) describe asн: “Soy de la tierra boscosa, / En donde los rнos susurran, / En donde los abedules y pinos, / Con los manzanos se unen”.
En una ocasiуn tuve la oportunidad de hablar de este museo virtual con una personalidad emйrita de esta tierra, dos veces Hйroe del Trabajo Socialista, Vladнmir Lyavуntsevich Byadulya. El reconocido dirigente del coljos tratу de convertir a una aldea de la regiуn de Kamyanets, Rasna, en un centro cultural y educativo de la zona. Vladнmir Byadulya organizaba las veladas artнsticas con Bela Achmadъlina, Andrey Voznyezsensky, Andrey Demйntsiev… Las poesнas de los reconocidos poetas rusos, recitadas en las velada, creaban en la aldea una atmуsfera muy especial. Hace cierto tiempo a Byadulya le otorgaron el grado del emйrito trabajador de la cultura de Belarъs. Esta condecoraciуn impulsу mбs todavнa la propagaciуn de la cultura en el pueblo. Esperemos que estб tradiciуn perdure tambiйn en el vecino cooperativo “Belavezhsky”, dirigido por el senador del parlamento nacional, Yury Morуz. Una vez reconstruнdo el Palacio de Cultura del pueblo, los vecinos gastaron una fortuna para encargar un tapiz para la escena, en respeto al arte eterno, como nuestra madre patria.
Nuevamente me acuerdo del encuentro casual con el historiador y escritor moscovita, Kiryl Sokal, cuando nos acordamos de los monumentos que antes se encontraban en las tierras de Kamyanets: un majestuoso bisonte, en honor de la caza del zar ruso, Alexandr II, en Belavйzhskaya Puscha, en octubre de 1860. Asн como el otro monumento, en memoria del campamento de caza del rey polaco August II. Con la ayuda de viejas tarjetas postales Kiryl Sokol junto con su colega y amigo Vladнmir Likhodйdov, aficionado a filacartismo, recupera la memoria de los monumentos del pasado perdido.

Alйs Karliukйvich.
Las tarjetas de la colecciуn de Vladнmir Likhodйdov
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