Cantantes del mundo

Nadezhda Kucher –que ganó el concurso internacional de cantantes de ópera Bi-bi-si, “Cantante del Mundo”– subió al “podio olímpico”
Nadezhda Kucher –que ganó el concurso internacional de cantantes de ópera Bi-bi-si, “Cantante del Mundo”– subió al “podio olímpico”. Para participar en los Juegos Olímpicos musicales fue enviado un gran equipo de intérpretes, pero en este caso los pronósticos y las expectativas están relacionadas con una sola persona. Hablamos con Nadezhda en Minsk, una vez al ganar el concurso, la cantante llegó a casa para relajarse y reunirse con sus familiares.



— Nadezhda, me gustaría que hablemos sobre su triunfo en el concurso, “Cantante del Mundo”. ¿No logró llegar a la cima tras el primer intento?

— Sino tras el segundo intento. Hace dos años, presenté la solicitud y pude conseguir sólo la audición en vivo.

— ¿Qué tan difícil fue la preparación para este concurso?

— El concurso tiene estatuto del más alto en el mundo y es el más prestigioso. Se puede decir que estaba preparándome para el mismo desde el principio del aprendizaje de la técnica musical. Hasta este momento toda mi vida artística, como ahora yo entiendo, fue destinadaa para prepararme para el concurso en Cardiff.

Todo lo que sé hacer en mi profesión, yo tenía que mostrar allí. De ahí proviene la elección de un programa muy específico: tuve por tarea mostrar diferentes estilos, idiomas e interpretación. El programa tuvo que causar un cierto efecto al público. Pues no es sólo un evento de gran importancia para Gran Bretaña, sino también es el acontecimiento cultural para el mundo entero. Nunca antes he tenido que cantar en un espacio lleno de cámaras, lo que a muchos chicos no les gustó para nada. No puedo decir que este hecho me causó una impresión negativa, traté de no pensarlo.

— Usted se graduó del Colegio de Música en Minsk, la especialidad, “musicología”. ¿Cómo empezó a cantar?

— En el cuarto año debería tomar clases de tocar en algún instrumento musical, y yo eligí las clases de canto. Con eso comenzó todo.

— ¿En seguida tuvo éxitos?

— El primer éxito llegó, cuando al final del cuarto año rendía examen académico junto con los cantantes, al presentar un pequeño programa. Recuerdo que entonces me notaron. Después de graduarme de la universidad, comencé a trabajar en el teatro de ópera, en el coro. Tres años más tarde ingresé en el Conservatorio Musical de San Petersburgo, en el curso de Tamara Dmítrievna Novichenko, que siendo leyenda musical, jugó un papel muy importante en mi formación.

— ¿Cómo se convirtió en la solista del Teatro de Ópera y Ballet de Perm? Ural está muy lejos ...

— En el teatro trabaja el director de orquesta, Teodor Currentzis, yo no me iba a Perm, sino para trabajar con él. Si él estuviera en la ciudad, habría ido allí, no me importaba nada más. Me iba a trabajar con esta persona.


Photo by Nadezhda Ponkratova

— Teodor Currentzis –el famoso y talentoso director de orquesta– es un hombre con carácter fuerte.

— Sí, pero todos nosotros tenemos un carácter fuerte. Damos un resultado que vale cualquier dificultad. Estoy ocupada en la mayoría de los proyectos de Teodor. ¡Tocamos y cantamos muchísimo! Grabamos un CD con la música del clásico francés, Jean-Philippe Rameau, “Bodecitas” de Stravinsky, que también se dará a conocer pronto. “Requiem” de Brahms, “Carmina Burana” de Orfa, “Reina de Indios” son los proyectos más ambiciosos llevados a cabo en los últimos años, que han sido todo un éxito en Rusia, así como en Europa.

— ¿Le gusta el estilo de trabajo de Teodor Currentzis? ¿O tiene que dejar al lado sus sentimientos?

— No, para nada. Simplemente estamos cooperando desde hace mucho tiempo, y, digamos, ya es suficiente para mí. Necesito algo más. Resulta que Teodor no canta en el estilo de bel canto, pero yo siempre soñaba con hacerlo. Él no hace música francesa, que yo adoro. Pero no podría una sola persona que sabe hacer de todo y todo depende de su propio gusto que a veces es distinto.

— ¿Tiene el partido favorito, el personaje favorito? ¿Qué es “suyo-suyo-suyo”?

— Son muchos personajes... Pero sobre todo me encanta la imagen de Marfa en la ópera,“La novia del zar”, porque es mi primer papel grande. Creo que de este partido empezó mi amor por la ópera: aún en la universidad, lo recuerdo muy bien, este personaje me causó una fuerte impresión. Y cuando comencé a cantar, ya quise cantar el partido de Marfa. En ese momento, ya sabía toda la ópera de memoria. Cuando ingresé en el Conservatorio Musical de San Petersburgo, soñaba con cantar la obra, “La novia del zar”. Y lo hice en el segundo año.

— ¿Qué le gustaría cantar ahora?

— ¡Un montón de cosas! Planeo dentro de dos años comenzar a cantar la ópera, “Lucia de Lammermoor”. O tal vez antes, nadie sabe. Es probable que después de “La novia del zar”, esta ópera haya sido la segunda, que me ha gustado mucho y sigo soñando con cantarlo.

— En Europa, a veces se puede ver óperas más variadas. ¿Qué le parecen? ¿Le importa el componente clásico o más bien le gustan experimentos?

— Es importante que lo que sucede en el escenario sea lógico. Cuando en aquellas tareas –que pone el director de escena– hay significado, cuando no es una locura. Incluso estar desnuda en el escenario debería ser justificado en términos de dirección. No digo que me gustaría correr desnuda por el escenario. Si el director de escena me pone tarea de hacer algo extravagante, no conozco a ningún espectáculo exitoso de este tipo.

— ¿Tiene que ensayar mucho?

— Ahora estoy preparando un nuevo papel y trato de ensayar por un poco todos los días. Tengo un mes para preparar el partido, lo que más que suficiente. Claro que puedo aprender el texto en una semana, pero luego tendré que estar sin trabajo todo el día, lo que no me gusta para nada. Prefiero comenzar con antelación y hacer un poco todos los días. Esto en cuanto al texto. Lo que se refiere a la práctica vocal, si hay oportunidad de descansar, la aprovecho. Para el concurso en Cardiff me prepararé durante varios meses. En todos los aspectos: moral, físico y vocal.

El Colegio Musical de Minsk amablemente me proporcionaba tres veces a la semana el aula y yo practicaba con el acompañante. ¿Qué significa estudiar en casa? En casa siento alguna claustrofobia, pues es un espacio pequeño, la acústica es distinta y es más, los vecinos viven por todos lados y no me gustaría torturarlos. Por lo tanto, en la casa siempre es el trabajo reducido. Así que me han ayudado mucho con el aula.

— ¿Las relaciones con Belarús y Minsk y no se interrumpen?

— Aquí viven mis parientes: mi madre, mis hermanas y mis sobrinos. Cuando estoy libre, trato de venir a visitarlos. Pero esto sucede una vez al año lo máximo. Echo de menos a Minsk, me siento muy bien aquí.

— ¿Tiene familia y cuáles son sus planes personales?

— Sí, tengo. Mi esposo es músico, el director de orquesta principiante que estudia en el Conservatorio Musical de Moscú. Soñamos con tener hijos.

— ¿Qué pone en su maleta, cuando se va de viaje?

— En mi maleta hay de todo, pero es lo mínimo, pues no me gusta llevar maletas pesadas. La almohada para el avión es una cosa que no debe ser olvidada nunca. Entre las cosas son vestidos de conciertos, los zapatos y las notas musicales. El resto se puede comprar.

— Todo esto es muy común. Pero mucha gente cree que la vida en el escenario está llena de brillo...

— Bueno, en realidad, en el escenario todo está brillando.


A propósito


Nadezhda Kucher es la cantante de ópera (soprano). Nació en 1983 en Minsk. Se graduó del Colegio Musical Glinka en Minsk, el Conservatorio Nacional Musical de San Petersburgo. Es la solista del Teatro de Ópera y Ballet de Perm. Además de eso, es lal ganadora de varios concursos de canto, así como es la laureada del concurso internacional de cantantes de ópera Bi-bi-si, “Cantante del Mundo”, en Cardiff, en el cual representó a Belarús.


Irina Ovsepyán
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