Bondad compartida

їQuй podrнa ser mejor en abril que el sol primaveral cбlido y tierno? Lo que agradarнa a todo el mundo. Pero hay excepciones. Recuerdo que el 26 de abril (este aсo se cumple 26 aсos de la tragedia pasada en la central nuclear de Chernуbyl) yo, como tambiйn muchos minsquсeos, estuve caminando por las calles de nuestra capital, disfrutando de un maravilloso dнa soleado. Quiйn sabнa que entonces, en abril de 1986, tendrнamos que escondernos a la porra del tan deseado sol. Pues en la central nuclear de Chernуbyl se produjo una fuerte explosiуn nuclear. Y el sol con una nube de radiaciуn invisible se hicieron todo un peligro para nuestra salud. Es cierto que han pasado veintisйis aсos a partir de aquel dнa nefasto. Pero la catбstrofe en la planta de Chernуbyl siga siendo presente en nuestras vidas. Seguimos acordando de las vнctimas de este accidente nuclear. Fueron afectadas las personas y la tierra. Para siempre se cambiу nuestro modo de vida.
їQuй podrнa ser mejor en abril que el sol primaveral cбlido y tierno? Lo que agradarнa a todo el mundo. Pero hay excepciones.
Recuerdo que el 26 de abril (este aсo se cumple 26 aсos de la tragedia pasada en la central nuclear de Chernуbyl) yo, como tambiйn muchos minsquсeos, estuve caminando por las calles de nuestra capital, disfrutando de un maravilloso dнa soleado. Quiйn sabнa que entonces, en abril de 1986, tendrнamos que escondernos a la porra del tan deseado sol. Pues en la central nuclear de Chernуbyl se produjo una fuerte explosiуn nuclear. Y el sol con una nube de radiaciуn invisible se hicieron todo un peligro para nuestra salud.
Es cierto que han pasado veintisйis aсos a partir de aquel dнa nefasto. Pero la catбstrofe en la planta de Chernуbyl siga siendo presente en nuestras vidas. Seguimos acordando de las vнctimas de este accidente nuclear. Fueron afectadas las personas y la tierra. Para siempre se cambiу nuestro modo de vida. Pero a finales del siglo XX la gente encontrу un antiveneno tambiйn contra el бtomo deshecho. En el paнs han sido tomadas las medidas que no sуlo neutralizan la amenaza, sino tambiйn movilizan los recursos para que se pueda de modo mбs eficiente posible minimizar el impacto de la catбstrofe tecnolуgica sin precedentes.
A partir de entonces mucho ha sido nivelado en la memoria. La vida sigue igual. Pero no se puede olvidar nunca la bondad de aquellas personas no indiferentes que ha tomado a pechos nuestras desgracias. Entonces a nuestro paнs desde diferentes rincones del mundo vino la ayuda.
Decenas de organizaciones benйficas fueron creadas por todo el mundo para apoyar a las personas afectadas en la catбstrofe sucedida en la central nuclear de Chernуbyl. Fue un ejemplo de una verdadera solidaridad humana: muy concreta y tangible. Los niсos belarusos pudieron mejorar su salud en los Estados Unidos y en Europa... Con una gratitud recuerdo a la familia italiana Petrucci, en cuyo hogar tambiйn ha pasado las vacaciones de verano nuestra hija. Nos hicimos muy buenos amigos. Ademбs de eso, recibimos a estos italianos bondadosos en nuestro hogar en Minsk. Siempre les estaremos agradecidos por su generoso gesto de solidaridad.
Mбs tarde, nuestra hija, siendo estudiante, en varias ocasiones acompaсу a los grupos de chicos belarusos que se iban a Espaсa para mejorar su salud. Y allн tambiйn conociу a las personas bondadosas que creнan su deber de ayudar a los demбs: a la gente que desgraciadamente hubiera pasado por los momentos muy malos en su vida. Nos reunimos con Rafael que una vez al aсo venнa a Belarъs desde la ciudad espaсola de Sevilla y luego montaba el tren para ir a Gуmel y mбs allб con el fin de llegar a una de las zonas mбs afectadas por la catбstrofe de Chernуbyl y visitar a la jovencita Victoria que a lo largo de varios aсos seguidos cado verano pasaba en su familia. Entonces todos nosotros nos hicimos parientes.
Todo el mundo sabe que las desgracias unen a las personas. La catбstrofe en la planta de energнa nuclear de Chernуbyl –sucedida en abril de 1986– se ha convertido no sуlo en nuestro propio dolor, sino ha permitido conocer a las personas sensibles de todo el planeta que se han hecho amigos y familiares para nosotros por ser seres humanos no indiferentes al destino de los que se han visto obligados a enfrentar problemas muy graves.
La catбstrofe de Chernуbyl ya estб olvidada. Es la dialйctica de la vida: el tiempo cura incluso las heridas mбs graves. El paнs contanto con sus propias fuerzas, asн como con la ayuda de la comunidad internacional (aunque al principio la magnitud de las consecuencias del accidente de Chernуbyl en Belarъs no fue evaluado adecuadamente), como se suele decir, lograron minimizar el sнndrome de Chernуbyl. Hoy en dнa, incluso en las zonas mбs afectadas por el accidente, pero en donde se puede vivir una vida plena, asн como trabajar, los vecinos tienen posibilidad de seguir el modo de vida arreglada y ha sido mejorada de modo importante la infraestructura de asistencia social. Ademбs de eso, ha sido elevado a un nuevo nivel el sistema de salud pъblica. Las granjas agrнcolas han aumentado el control de la tierra, utilizando las nuevas tecnologнas de cultivo de limpios productos alimenticios.
Es cierto que en gran medida hemos contado con sus propias fuerzas. Los fondos enormes del presupuesto nacional fueron gastados para llevar a cabo los programas posteriores a Chernуbyl. Lo que tuvo su efecto. Sin embargo, tambiйn fueron ъtiles las experiencias internacionales. Involuntariamente, fueron analizadas las experiencias, una vez sucedidos los bombardeos atуmicos en las ciudades japonesas de Nagasaki y Herosima. Los expertos japoneses nos ayudaron con el equipo necesario y la ayuda asesoria, lo que fue muy ъtil. Es el ejemplo muy ilustrativo de la bondad humana.
Todos nosotros sufrimos un impacto, cuando una de las zonas de Japуn fue afectada por el tsunami y fue destruнda la central nuclear Fokusima-1. Querнamos ayudar a nuestros amigos japoneses. Claro que un paнs tan poderoso en tйrminos industriales como Japуn, el mismo puede solucionar incluso con los problemas tecnolуgicos que se han surgido en Fokusima-1. Pero cuando no hace mucho tiempo, nuestros medios de comunicaciуn han informado de que en Belarъs han descansado los estudiantes japoneses, nos sentimos felices de que hayamos sido capaces de extender nuestra mano sincera a nuestros amigos japoneses. Parece que aquellas experiencias –que recientemente los expertos belarusos del Centro de Medicina Radioactiva de Gуmel han compartido con sus colegas japonesas– serбn beneficiadas. Hace falta seсalar que una vez ocurrida la catбstrofe en la central nuclear de Chernуbyl, muchos de nuestros mйdicos se han hecho prбcticas en Japуn y han adquirido conocimientos muy ъtiles. De este modo estб continuando el asн llamado ciclo de bondad.
Aquн estбn presentadas mis reflexiones en cuanto al mes de abril. ЎHasta pronto, estimados lectores!

Vнktor Kharkov ,
director de la revista
“Беларусь. Belarus”
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